Con dos pedidos de arresto a cuestas, el ex ministro de planificación y actual diputado, Julio De Vido puede terminar detenido si la Cámara de Diputados aprueba el desafuero, en una sesión prevista para las 11.30. El Gobierno cuenta los votos para lograr su objetivo: hacen falta entre 160 y 165 respaldos para quitarle los fueros a De Vido. Cambiemos estaría cerca de llegar a esos números, necesarios para llegar al requisito de los dos tercios de los presentes en el momento de la votación.

La Cámara baja dio el primer paso ayer en la Comisión de Asuntos Constitucionales al emitir dictamen a favor de los pedidos de los jueces federales Luis Rodríguez y Claudio Bonadio de quitarle la inmunidad al exfuncionario K, por las causas de administración fraudulenta del yacimiento Río Turbio y sobreprecios en la compra de gas licuado. Si se aprueba el desafuero en el recinto, De Vido irá preso en cuanto termine la sesión.

El exministro de Planificación, que manejó el presupuesto más abultado de todas las carteras durante el kirchnerismo, tiene dos pedidos de prisión. Uno de parte del juez Rodríguez por el desvío de $ 270 millones en obras que no se hicieron en la mina de carbón de Río Turbio. Otro de parte de Bonadio, por presuntos sobreprecios por casi U$S 7 mil millones en la compra de barcos de gas licuado. La defensa de De Vido hizo una batería de presentaciones en contra de estos pedidos pero todas fueron rechazadas.