El juez civil y comercial de Reconquista, Fabián Lorenzini, que tiene a su cargo el concurso de acreedores de la agroexportadora Vicentin, verificó 1.727 créditos sobre sobre un total de algo más de 2.638 presentados, de los cuales casi el 75% corresponde a proveedores de granos (productores, cooperativas o acopios) a quienes decidió pesificarles las acreencias. Al mismo tiempo, resolvió devolver en dólares la deuda que la compañía tiene con bancos extranjeros y el Banco Nación Argentina (BNA).

La decisión generó un fuerte malestar entre los acreedores comerciales, que consideraron la resolución del juez de Reconquista como “una genuflexión” en beneficio de los bancos extranjeros. Así lo expresó el abogado Gustavo Feldman, patrocinante del Grupo Grassi, el principal acreedor individual del concurso.

“Tres de cada cuatro acreedores de Vicentin son productores, al 92% de ellos les pesificó la deuda y se las licuó en un 40%, y de eso ofrecieron pagar el 40% en 10 años, es decir que la licuación es del 85%”, indicó el letrado tras conocerse la resolución de Lorenzini quien levantó la feria judicial para realizar la verificar los créditos que presentaron los acreedores.

En cambio, la decisión judicial estableció que se pagarán en dólares las acreencias financieras a las entidades extranjeras y también para aquellos “bancos nacionales, acreedores en moneda extranjera” a los que “corresponde reconocer adicionalmente (si lo solicitaron y previa acreditación de su existencia), el costo por el fondeo externo dado que ello resulta razonable, para equiparar dicha situación con la de aquella banca con sedes en el extranjero y fondeo propio en sus mercados de capitales”, indicó la resolución de Lorenzini.

“Debemos considerar la situación de las entidades bancarias nacionales las cuales para ser competitivas, cargan con un costo adicional por el acceso a dichos mercados, comparativamente con aquella banca cuyo mercado de capitales se monetiza naturalmente en dólares”, agregó.

“Se tendrá presente la causa del crédito, a los efectos de establecer la moneda en que fue pactada cada obligación dineraria, por cuanto muchos bancos nacionales realizaron operaciones en dólares estadounidenses pero las acreditaciones fueron concretadas en pesos al cierre de cambio con el BCRA. No obstante ello, tratándose de pre-financiaciones para exportaciones deviene indiscutible la existencia de un obligación de dar sumas de dinero pactada en moneda extranjera, por su propia naturaleza jurídica”, agregó la resolución.

Fuente: La Capital