Una nena de siete años que fue picada por un alacrán está en terapia en el Hospital de Niños Zona Norte. Según los profesionales que la están atendiendo, la evolución es favorable y lo más probable es que hoy pueda ser derivada a una sala normal. Así lo confirmó Eduardo Casím, director del efector.

Esta situación generó cierta inquietud en la comunidad rosarina, sin embargo, desde el hospital se encargaron de remarcar que los casos graves “no son comunes”, y que siempre hay que tomar “medidas de prevención” para tratar de evitar la presencia de alacranes dentro de los domicilios particulares.

La nena fue picada en un pie, el martes a la tarde, y rápidamente fue trasladada por su padre al hospital.

“Cuando llegó tenía los síntomas típicos: mucho dolor, sudoración y síntomas cardiológicos. Se le hizo un suero y la verdad es que evolucionó muy bien”, señaló Casím.

El director del hospital dijo que la nena evoluciona muy bien y es probable que, “si no aparece ninguna complicación”, hoy pase a una sala común.

“Seguramente pasará primero a una sala común y estará 24 horas más en observación. Y luego ya se podrá ir a la casa”, destacó.

“Generalmente es un cuadro que una vez que pasa el suero, y está todo bien, después de 48 horas se puede ir a la casa sin problemas”, apuntó el responsable del hospital Zona Norte.

Casím efectuó algunas recomendaciones para tener en cuenta.

“Los alacranes están en lugares donde hay cierto grado de humedad, y no hay remoción de leña o de escombros, o este tipo de materiales. Ese es el lugar típico, por eso generalmente se recomienda limpiar a fondo. Y, fundamentalmente, evitar que haya cucarachas, porque es un alimento del cual se provee el alacrán”, se encargó de remarcar el profesional.

“Hay que tratar de que los niños no estén en lugares donde hay leña o escombros”, subrayó.

En las rejillas

Y se extendió: “También hay que estar atentos y poner telas tipo mosquitero en todas las rejillas del domicilio. Incluso ahora viene un accesorio plástico que se pone directamente en la rejilla, y quedan muy bien agarrados. Eso impide que los alacranes suban por las cañerías y se metan en el domicilio”.

Asimismo, recordó que “también hay que controlar los burletes, para que no se metan de afuera para adentro. Hay que tener especial cuidado con las cucarachas, porque de ahí se alimenta el alacrán”.

Acerca de las características del alacrán, el médico contó que “es un animal que tiene hábitos nocturnos, y parece fosforescente. Pero son muy difícil de identificar porque son muy chicos, y muchas veces se mimetizan con los cerámicos o con los muebles”.

Profundizando en la descripción, Casím explicó que “otra cuestión con la picadura de alacrán es que siempre produce muchísimo dolor, generalmente después de la picadura surge un dolor que parece insoportable. Ahí lo que hay que hacer es consultar con el centro de salud más cercano”.

“Muchas veces queda ahí, produce dolor y nada más; y no es necesario ni siquiera internar al chico. Sólo queda unas horas en observación. Pero cuando progresa el cuadro, como por ejemplo con transpiración, secreciones respiratorias o problemas cardiológicos, ahí hay que internarlo y darle un tratamiento específico, que es lo que se hizo en esta ocasión con esta nena”, resaltó.

En ese sentido, el doctor repitió que “ante cualquier duda de una picadura, hay que ir al centro de salud más cercano. Y si pueden matar y llevar al alacrán, eso ayuda para saber el tratamiento posterior”.