Una mujer y su hijo de 9 años debieron abandonar la casa y el pueblo donde vivían, y refugiarse en Rosario para escapar de una amenaza que ya los dañó y que sigue latente: el ex marido de ella y, a la vez, padre biológico del pequeño. El hombre tiene una causa penal pendiente por abusar sexualmente de su propio hijo, y aunque la Justicia le dictó prisión preventiva, él pidió un régimen de salidas para trabajar, lo que para la mujer es el anticipo de nuevos tormentos por venir.


El calvario se precipitó hace un año y medio en Villa Mugueta. La Policía detuvo a Gerardo R., denunciado por abuso sexual en perjuicio de su hijo. “Abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por el vínculo”, fue el rótulo de la causa penal a cargo de la jueza Mariel Minetti e impulsada por la fiscal de Casilda, Lorena Aronne.

El hombre estuvo preso durante cuatro meses en la Alcaidía de Casilda, y luego Minetti le otorgó el beneficio del arresto domiciliario. A finales de esta semana habrá una nueva audiencia en la que el victimario solicita salidas transitorias para desempeñar su trabajo.

Fernanda, madre de la víctima, denunció amenazas de parte de su ex pareja, en diálogo con Radio Casilda. “El señor siempre hizo amenazas haciendo alusión a que tenía un gran poder y siempre dijo que el Sindicato de Luz y Fuerza se iba a hacer cargo de nosotros”, reveló. 

El régimen que reclama el acusado incluye diez horas por día fuera de su casa. Implica trabajar de lunes a sábados de 6 a 16, razón por la cual, su ex pareja lo ve como una “libertad encubierta” y está sumamente preocupada por las amenazas que recibió. De hecho se mudó a Rosario con su pequeño hijo.

“Es una persona que violó todas las restricciones que dispuso la justicia. Tenía un cese de hostigamiento y apareció en la escuela de mi hijo. Con el poder que le da el Sindicato de Luz y Fuerza hace lo que quiere -agregó-. No creo que pueda influir en esta decisión porque le tengo mucho respeto a la doctora Minetti y a la doctora Aronne. Con mi hijo tenemos mucho miedo”, dijo Fernanda antes de romper en llanto. Luego sentenció: “El cumplió todo lo que dijo. Aseguró matarnos y es lo único que le falta hacer”.