“Me cambié de género porque tengo una convicción. Lo hice porque estoy convencido, las motivaciones son mías y no tengo que explicarle nada a nadie”, dijo Sergia Lazarovich en marzo al diario El Tribuno de Salta. En aquel momento debió salir a defenderse porque su caso se hizo público y hasta repercutió en medios de otros países. Todavía nadie le cree pero, dos meses después de haberse hecho famosa, la ANSES le dio el visto bueno y podrá jubilarse como mujer

A los 60 años, el empleado de AFIP de la provincia norteña decidió cambiar de género y hasta sus propios compañeros de trabajo cuestionaron que no lo hacía por una necesidad genuina, sino por el interés de jubilarse cinco años antes.

Semanas más tarde de realizar el trámite para convertirse en mujer inició las gestiones para jubilarse -a pesar de que había asegurado que no lo haría- y, según confirmó Laura Cartuccia la directora de ANSES de Salta, podrá hacerlo sin ningún reparo.

La historia generó una serie de debates alrededor de las diferencias en la edad jubilatoria de hombres y mujeres y el vacío legal detrás de la ley de identidad de género. “Nosotros nos sometemos a la documentación presentada. Aportó casi 30 años y ahora es mujer”, aclaró Cartuccia en declaraciones a Radio 10. 

Además, la directora de ANSES confirmó que la ahora mujer realizó el pedido para retirarse: “Sí, Sergia Lazarovich ya solicitó su jubilación Anses”. ​Y añadió: “Nosotros nos basamos en la Ley Jubilatoria, la edad tanto para el hombre como para la mujer, con los años de aporte, la señora tiene un DNI que dice que es femenino”,

​”Nosotros nos sometemos a la documentación presentada. Aportó casi 30 años y ahora es mujer”.

Laura Cartuccia, directora Anses en Salta

Según trascendió, Lazarovich es contador, docente e histórico empleado de AFIP. Según contó, su hija fue la que le informó de las enormes repercusiones de su historia aunque los más críticos son sus propios compañeros de trabajo. En las redes se mostraron indignados porque “jamás mostró una actitud femenina” y están convencidos de que “se trata de una avivada” ya que Sergia “vivía de licencia en licencia”.