Al tercer día de la cuarentena total en la Argentina, para intentar ralentizar los contagios por coronavirus, un sector de la población comenzó a exigir testeos masivos.

El pedido apunta a continuar las vidas con normalidad sin tenernos encerrados, perdiendo tiempo de producción, ocio y contacto. Pero tambien se enfoca en el pedido de la OMS que criticó las medidas restrictivas de los paises y reclamó mas tests. Las personas en situación de calle, que superan las 7900 en el pais; familias hacinadas y desempleadas son grupos a los que les resulta imposible cumplir la cuarentena.

Con el hashtag #TestMasivosYa, miles de internautas exigen al gobierno Nacional que invierta al igual que China o Alemania y que deje de pagar la deuda del gobierno anterior, priorizando la urgencia de la salud.

Por otra parte, el gobierno sostiene que “No sabemos quienes estan infectados y quienes no” y que por ello hay que quedarse en casa para disminuir las posibilidades de transmitir el COVID19. El gobierno de Alberto Fernandez, mas los gobiernos provinciales, concuerdan en que Argentina no tiene ni por cerca los sistemas sanitarios de los paises del primer mundo y un megacontagio pondria al pais en una situación peor que la de Italia. A ello se le suma que las herramientas necesarias son dificiles de conseguir, como los respiradores, ya que todos los paises productores o con alta cantidad los están reservando para sí. Como si eso fuera poco, Argentina atraviesa una profunda crisis económica y no tiene respaldo financiero del exterior porque ya tomó deuda y en estos tiempos turbulentos, nadie presta.

El gobierno de Argentina se enfrenta desde ahora al monstruo del coronavirus, al débil sistema sanitario, a la crítica por declarar un semi estado de sitio y a la controvertida decisión de endurecer las calles con fuerzas de seguridad.