Turquía ha vuelto a sufrir este martes el zarpazo del terrorismo, con un atentado en el que, según los últimos recuentos oficiales, hay más de una treintena de muertos.

El aeropuerto Atatürk de Estambul, donde se ha producido el ataque, es el principal aeródromo de la ciudad turca que sirve como nodo de escalas de numerosos vuelos internacionales por lo que se teme que haya también extranjeros entre los fallecidos.

n un momento, la agencia AP elevó la cifra de muertos a 50, citando a funcionarios turcos. Posteriormente corrigió y la redujo a 31. El primer ministro turco, Binali Yildirim, ha elevado la cifra a 36 muertos, además de los tres terroristas suicidas que habrían perpetrado el acto, y 147 heridos.

El ministro Yildirim indicó que los primeros indicios apuntan a que el Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés) estaría detrás de la masacre, aunque no ha habido ninguna reivindicación por el momento.

Autoridades médicas han asegurado que entre los heridos se encuentran algunos en estado grave, por lo que la cifra de víctimas mortales podría ir elevándose en las próximas horas.