Otra jornada inolvidable vivió el deporte argentino en estos XXXI Juegos Olímpicos – Río 2016. Santiago Lange y Cecilia Carranza se adjudicaron la MEDALLA DE ORO en la clase Nacra 17 de vela, segunda para Argentina, al acumular 77 puntos en la clasificación general, luego de disputada la Medal Race, mientras que el seleccionado masculino de hockey sobre césped venció 5-2 a Alemania, que iba por el tricampeonato olímpico consecutivo, y se clasificaron, por primera vez en la historia, para la final de un Juego Olímpico, asegurándose la conquista de una medalla (oro o plata). Argentina ahora escaló al puesto vigésimo octava en el medallero, con los oros de Paula Pareto, en la categoría hasta 48 kilos de judo y el de hoy de Santiago Lange y Cecilia Carranza, y la plata de Del Potro, en individual masculino de tenis; además registra tres diplomas olímpicos: el seven de rugby; Melisa Gil en la prueba de skeet de tiro deportivo y Emiliano Grillo en el individual masculino de golf.

 

De esta forma, Argentina mejora la marca de Beijing 2008, cuando cosechó dos oros (el fútbol masculino y la prueba americana de ciclismo con Juan Curuchet y Walter Pérez) y cuatro bronces (Paula Pareto, en la categoría hasta 48 kilos de judo; Carlos Espínola-Santiago Lange, en clase Tornado de vela; el basquetbol masculino y el hockey sobre césped femenino); la labor desarrollada hasta hoy en Río representa la mejor actuación desde los Juegos de Londres 1948. El detalle completo de hoy:

 

 

VELA

 

La vida suele dar golpes fuertes, pero también alegrías inmensas. Y los momentos lindos siempre tienen que servir para borrar los feos. Quién mejor que el porteño Santiago Lange, quien ayer, junto a la rosarina Cecilia Carranza, ganó la MEDALLA DE ORO en la clase Nacra 17 de vela para saberlo. Lange, quien superó un cáncer de pulmón que le diagnosticaron en enero de 2015, y Saroli le dieron a Argentina la tercera medalla en el certamen, la segunda dorada después de la que logró la judoca Paula Pareto en el primer día de competencia.

El binomio argentino cosechó 77 puntos en la clasificación general y, pese a la incertidumbre de los primeros minutos de la regata de hoy, pudieron festejar la victoria. La medalla de plata quedó en poder de los australianos Jason Waterhouse-Lisa Darmanin y la de bronce fue para los austríacos formada por Thomas Zajac-Tanja Frank.

A sus 54 años y en su sexta participación en Juegos Olímpicos, Lange se convirtió en uno de los medallistas de mayor edad en la vela olímpica. Ésta fue su tercera medalla, tras los bronces que ganó en la clase Tornado, juntos a Carlos Espínola, en Atenas 2004 y Beijing 2008.
Para Carranza, que ya había participado de las últimas dos ediciones olímpicas en la clase Laser radial, ésta es la primera medalla en tres Juegos Olímpicos.
Lange y Carranza se subieron, en la hermosa Marina da Gloria, para afrontar la Medal Race con 5 puntos de ventaja sobre el binomio italiano Vittorio Bissaro-Silvia Sicouri y 7 sobre la pareja austríaca Thomas Zajac-Tanja Frank.
La última carrera de los Juegos tuvo un par de dolores de cabeza, porque Lange y Carranza fueron penalizados en dos oportunidades, una en la primera manga y otra en la tercera, por una maniobra que los jueces interpretaron peligrosa y tuvieron que pagar haciendo un giro de 360 grados.
Sin embargo, Lange, uno de los mejores timoneles del mundo, respetado en el ambiente de la vela como una institución, hizo una lectura perfecta de los vientos en un clima muy cambiante durante toda la semana, y de la pista para recuperar el terreno perdido y lograr en los metros finales la sexta posición.
Tras cruzar la boya final sobrevinieron algunos segundos de incertidumbre, pero al final Lange y Carranza pudieron festejar que consiguieron la medalla que habían venido a buscar Río de Janeiro y por la cual tanto sacrificio habían hecho.
Los hijos de Lange, Yago y Klaus, que se encuentran compitiendo en Río en la clase 49er., se lanzaron al agua y nadaron hasta llegar al catamarán y fundirse en un abrazo con su padre, en una imagen emotiva.
El oro logrado por Lange y Carranza es el segundo conseguido por Argentina en estos Juegos, tras el obtenido por Paula Pareto en la categoría de hasta 48 kilos del judo femenino. Además, el equipo albiceleste tiene una plata lograda por Juan Martín del Potro en la final individual de tenis y jugará la final del hockey masculino sobre césped.

Después de la ceremonia de premiación, Carranza admitió que “cometimos algunos errores en el inicio y en un momento me las vi negras. Pero al final logramos lo que vinimos a buscar. Estoy muy feliz, todavía no caigo, no lo puedo creer”, al tiempo que Lange agregaba que “tuvimos mucho temor desde la primera penalización, no hicimos un regata prolija, la que planeamos, aunque nos recuperamos y al final festejamos”.

La rosarina señaló que “llegué a mi techo en la clase Laser y probé con algo nuevo. Quería crecer y lo conseguí”, al tiempo que el porteño decía que “en los últimos ocho meses trabajamos más que todos nuestros rivales. Por eso todo se disfruta un poco más”.

Con la de hoy, la náutica argentina mantuvo su costumbre de aportar al medallero olímpico, algo que sucede desde Atlanta 1996. El correntino Carlos “Camau” Espínola inició la racha con dos platas en clase Mistral (Atlanta y Sydney 2000); Javier Conte-Juan De la Fuente (470) y Serena Amato (Europa) fueron bronce en Australia; Espínola-Lange (Tornado) se clasificaron terceros en Atenas 2004 y Beijing 2008, y finalmente la dupla Lucas Calabrese-Juan De la Fuente (470) ganaron el bronce en Londres 2012.

Para que la alegría fuese completa para la familia Lange, el binomio integrado por los porteños Klaus y Yago Lange, hijos de Santiago, se metió en la carrera por medallas (Medal Race) de la clase 49er. masculina, que se disputará mañana. Los hijos del medallista de oro ocuparon la séptima ubicación en la general, con un acumulado de 97 unidades, luego de las 12 regatas, al clasificar undécimos en la carrera 10; terceros, en la 11 y undécimos, en la 12. De este modo, el tándem de la dinastía Lange está en el séptimo puesto y aspira a conseguir diploma olímpico.
El sampedrino Julio Alsogaray no completó el recorrido en la denominada Medal Race de la división Laser masculino y finalizó en la décima posición, con 129 puntos. Alsogaray no pudo concluir la competencia y quedó muy lejos de la distancia que impuso el campeón, el australiano Tom Burton, con 73 puntos, seguido por el croata Tonci Stipanovic (75) y el neocelandés Sam Meech (85), respectivamente.
En la clase Finn masculina, el porteño radicado en Valencia, Facundo Olezza, concluyó hoy séptimo en la Medal Race y se situó noveno en la clasificación general, con 123 unidades, muy lejos del ganador, el británico Giles Scott, con 53.
El binomio compuesto por Lucas Calabrese-Juan de la Fuente (medalla de bronce en Londres 2012), no revalidó la gran actuación de cuatro años atrás y debieron conformarse con la decimotercera colocación en la general. Se clasificaron decimoséptimos, quintos y decimoterceros, en las regatas 8, 9 y 10 de hoy.
Entre las mujeres, el binomio que componen las platenses Victoria Travascio-Sol Branz terminó en el decimotercer puesto de la 49er. Femenina, con un global de 129 puntos. Mañana se disputará la carrera por medalla.

 

HOCKEY SOBRE CESPED

 

Los Leones dieron hoy un nuevo batacazo. Vencieron a Alemania, que iba por el tricampeonato olímpico consecutivo, por un contundente 5-2 y se clasificaron, por primera vez en la historia, para la final de un Juego Olímpico, asegurándose la conquista de una medalla (la de oro o la de plata).

En la cancha número 1 del Complejo de Deodoro se vivió una verdadera fiesta argentina, con más de 1.000 simpatizantes en las tribunas, que cantaron y vibraron con un triunfo sensacional.
El equipo de Carlos Retegui, quien ya había alcanzado como técnico una medalla olímpica con Las Leonas (plata en Londres 2012), fue hoy un ejemplo de contundencia.
Gonzalo Peillat (llegó a las diez conquistas en el certamen) marcó en 3 ocasiones. Las otras conquistas llevaron la autoría de Joaquín Menini y Lucas Vila.
El conjunto albiceleste se topará en la final este jueves, desde las 17:00, con Bélgica, que en la otra semifinal se impuso a Holanda por 3-1.
Argentina fue una tromba desde el comienzo. Con la actitud suficiente como para jugar en campo contrario desde el primer minuto. Y, enseguida tuvo su recompensa. A los 8m, en la primera maniobra desde el fijo, el conjunto de Retegui logró abrir el marcador. El remate de Peillat ingresó junto al poste derecho del arquero Nicolas Jacobi.
La algarabía del público argentino -que acompañó con banderas que testimoniaron el respaldo de distintas ciudades, barrios o localidades- se convirtió en delirio a los 12 minutos. Otra jugada de corner corto y otra arrastrada del “Hacha” Peillat, que entró junto al poste derecho (la bocha pegó en la tabla) y el partido quedó 2-0.
En el segundo cuarto, obligado por la desventaja, Alemania adelantó sus líneas en procura del descuento, pero Argentina lució infranqueable, sin otorgar concesiones de ningún tipo ante un rival que apretó cuando pudo, aunque no tuvo variantes como para torcer el rumbo.
Como si eso fuera poco, el rosarino Manuel Brunet seguía desequilibrando cada vez que encaraba por izquierda y la efectividad argentina en la jugada del fijo continuaba en alza. Hubo un tercer corto y Peillat remató con violencia para decretar el 3-0, luego de que el arquero Jacobi intentara rechazar con el stick y no hiciera otra cosa que introducir la bocha en su propio arco.
Tras la reanudación, por si hacía falta confirmarlo, Argentina liquidó definitivamente la historia, con una maniobra colectiva bien trabajada que incluyó un amague de Mazzilli al arquero alemán y la posterior conversión de Menini. Iban apenas 5 minutos.
La historia ya estaba sentenciada, pero la voracidad ofensiva del equipo de Retegui no cesaba. Así, a los 2m del cuarto parcial, Lucas Vila tomó la bocha de revés y la colocó en el fondo del arco: 5-0.
De allí hasta el final, Alemania apeló a jugar con “arquero volante” por más de 10 minutos en el reloj, con la intención de maquillar la paliza.
Hubo un penal convertido por Moritz Furste (6m) y otra aparición de Christopher Ruhr (13m), pero también existieron varias intervenciones geniales del arquero Juan Manuel Vivaldi, muy sobrio cada vez que se lo requirió
Así, Argentina se metió en la final del jueves y sueña con obtener el premio máximo. Los Leones van por el oro, con la medalla de plata ya asegurada.

El goleador del seleccionado masculino de hockey sobre césped y del certamen (con 10 tantos, todos de córner corto), Gonzalo Peillat, afirmó que el equipo afirmó que “estamos contentos porque nunca bajamos los brazos. Este equipo todavía no entregó lo máximo. Podemos ir por lo más alto”.
En tanto, el delantero Lucas Vila sostuvo que “no nos relajamos ni en el 4-0, recién con el quinto gol nos tranquilizamos”. Lucas es el menor de la familia Vila, que en otras épocas aportó a Los Leones a Matías y Rodrigo, hermanos de Lucas.
Por su parte, el capitán Pedro Ibarra señaló como claves del equipo a la “convicción” y a “los enormes jugadores” que lo integran. “Dijimos que íbamos a ir paso a paso y en silencio y ya estamos en la final”, agregó.

Por último, el “Chapa” Retegui resaltó que el contundente éxito 5-2 sobre Alemania en una de las semifinales consistió en “algo que soñamos, creímos y concretamos. Vapuleamos a Alemania, doble campeón olímpico. Nos pusimos en la cabeza que teníamos que jugar ocho partidos. Y lo logramos. Sabíamos que no iba a ser fácil, pero con trabajo, sacrificio y esfuerzo todo se consigue. La base de este equipo fue campeón mundial Junior (Rotterdam 2005), medalla de bronce en Copa del Mundo (La Haya 2014) y tercer puesto en Champions Trophy (Rotterdam 2008). Ahora finalista olímpico. Pongámoslos en el lugar que se merecen”.
“No me quiero olvidar de otros que hicieron grande a la historia del hockey masculino como Mario Almada, Alejandro Verga o Sergio “Cachito” Vigil, que ayudaron a conseguir esto. También es de los entrenadores este premio y me acuerdo del “Gordo” José Luis Ciancia, que debe estar sonriendo desde arriba viendo esto. Este equipo ganó este partido por juego, no por garra y huevos que también los puso, pero si no hubiésemos jugado de la manera que jugamos a Alemania no le hacíamos cinco goles”, exclamó al borde de las lágrimas.
ARGENTINA (5): Juan M. Vivaldi; Juan Gilardi, Pedro Ibarra y Gonzalo Peillat; Ignacio Ortiz, Matías Rey, Lucas Rossi y Manuel Brunet; Facundo Callioni, Lucas Vila y Matías Paredes. Luego entraron Joaquín Menini, Juan López, Juan Saladino y Agustín Mazzilli. DT: Carlos Retegui
ALEMANIA (2): Nicolas Jacobi; Timur Oruz, Mathias Muller, Martin Haner y Mats Grambusch; Linus Butt, Christopher Ruhr, Tobias Hauke; Christopher Wesley, Moritz Furste y Florian Fuchs. Luego entraron Moritz Trompertz, Timm Herzbruch, Tom Grambusch, Martín Zwicker y Niklas Wellen. DT: V. Altenburg
Goles en el primer cuarto: 8m y 12m Peillat (Argentina).
Gol en el segundo cuarto: 13m Peillat (Argentina).
Gol en el tercer cuarto: 5m Menini (Argentina).
Goles en el cuarto cuarto: 2m Lucas Vila (Argentina); 6m Furste (Alemania) de penal; 13m Ruhr (Alemania).
Árbitros: Grochal (Polonia)-Wright (Sudáfrica)
Estadio: Centro de Hockey, de Deodoro.

 

EQUITACIÓN

 

Matías Albarracín (nacido en Curitiba, Brasil), con Cannavaro 9, y el porteño Ramiro Quintana, con Appy Cara, avanzaron a la tercera ronda en el torneo individual de salto, en el torneo de equitación, que se desarrolla en el Centro Olímpico Ecuestre, de Deodoro. En el certamen por equipos, Argentina se ubicó décima y quedó eliminada.

Albarracín, con 5 penalidades (una por salto, en la segunda tanda clasificatoria), se ubicó vigésimo sexto tras la segunda ronda individual, mientras que Quintana, con 8 (una por tiempo, hoy), quedó trigésimo.
En tanto, José María Larocca (nacido en Wettingen, Suiza), con Cornet Du Lys, en su tercera participación olímpica tras Beijing 2008 y Londres 2012, finalizó cuadragésimo sexto, con 12 penalizaciones (ocho por salto en la jornada de hoy), quedando en la puerta de la clasificación, y el debutante rosarino Bruno Passaro, con Chicago Z, ocupó el puesto número 64. Ninguno de los dos superó el corte clasificatorio individual, que llevaba a la próxima etapa a los 45 mejores y a todos los que igualen el puesto cuadragésimo quinto.
En por equipos, Argentina finalizó décima, con 10 faltas, y no pasó a la segunda ronda. Delante de Argentina se ubicaron los representativos de Estados Unidos (0), Holanda (0), Brasil (0), Alemania (0), Francia (1), Canadá (4), Suecia (8), Suiza (8) -hasta ahí los clasificados- y Qatar (9).

 

BOXEO

 

El cordobés Alberto Ezequiel Melián no llegó a completar un round de su pelea con el uzbeco Murodjon Akhmadaliev, por los cuartos de final de la categoría hasta 56 kilos, al perder por nocaut técnico, en un combate que tuvo como escenario al Pabellón 6 del complejo Riocentro, en Barra de Tijuca.

Melián fue derribado con un potente directo de izquierda a la cabeza, se reincorporó y tras una sucesión de cruces perdió el protector bucal, momento en el que el árbitro irlandés Michael Gallagher inició la cuenta de protección hasta detener el combate pese a las protestas del argentino.
El boxeador de Villa Dolores aparentaba estar en condiciones de continuar combatiendo, por lo que se veía desde afuera y por lo que expresó al término del combate: “estoy con muchísima bronca. Podía seguir y me paró la pelea. Le decía que se me había caído el bucal y él seguía con la cuenta”. No hubo tiempo para más preguntas porque visiblemente nervioso se fue a los camarines pidiendo disculpas
Conceptos similares tuvo su entrenador, Fabián Escalada, quien sostuvo que “se le había caído el bucal y el árbitro no lo vio. Además, faltaban segundos para terminar la vuelta. No sé por qué no le dio la chance de recuperarse”.
Al margen de la discutible decisión del árbitro el uzbeco, serio candidato a la medalla dorada, era superior y aprovechaba la tendencia del argentino de pelear con el brazo izquierdo muy bajo, algo no recomendable en el boxeo olímpico, en el que se prioriza la pelea y no la técnica.
Con la caída de Melián, el boxeo argentino se quedó sin representantes y sin poder conseguir una medalla, algo que le niega desde los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, cuando el mendocino Julio Pablo Chacón se llevó el bronce compartido con Floyd Mayweather en la misma categoría.
A Melián, hijo del ex campeón argentino y sudamericano welter Jorge Melián, le queda el consuelo de haber sido el pugilista nacional que más lejos llegó, ya que superó 3-0 por decisión al ghanés Abdul Omar y también por 3-0 al tunecino Bilel Mhamdi, en un combate que se interrumpió en el segundo round por un choque de cabezas.

 

Fuente: COA