El ministro del Interior del Reino Unido, Sajid Javid, ha anunciado hoy que ha firmado la petición de Estados Unidos para la extradición de Julian Assange, una decisión que será revisada mañana en los tribunales británicos antes de enviar al activista de vuelta a América, donde será juzgado por hasta 18 cargos diferentes, entre ellos el de espionaje. Si el fundador de WikiLeaks sigue sin poder comparecer ante el juez por sus problemas de salud, la vista podría producirse en la prisión de Belmarsh, donde se encuentra recluido.

El activista de 47 años fue detenido el pasado 11 de abril en la embajada ecuatoriana en Londres, donde había estado recluido amparándose en el asilo diplomático durante los últimos siete años, hasta que un cambio en el Gobierno del país sudamericano propició paulatinamente su detención. Desde entonces Assange ha estado recluido en la prisión de Belmarsh, intentando demorar su extradición lo máximo posible y arguyendo estar muy enfermo para no presentarse a la vista que se produjo el mes pasado para evaluar la petición de Estados Unidos que ha firmado Javid.

Por su parte las autoridades suecas descartaron la semana pasada presentar una petición de extradición por las acusaciones por presunta violación que pesan sobre el australiano desde 2010, unos cargos que el fundador de WikiLeaks siempre ha negado. A pesar de que los retiraron en 2017, el proceso se reabrió este mismo año cuando los ecuatorianos retiraron su oferta de asilo, aunque finalmente parece que será en Estados Unidos donde será juzgado.

Actualmente, y mientras se resuelve la disputa en los tribunales, Assange se encuentra cumpliendo una pena de 50 semanas en una prisión londinense de máxima seguridad por saltarse los términos de su fianza cuando decidió recluirse en la embajada ecuatoriana hace ya siete años.