La fábrica de llantas Mefro Wheels volvió a la incertidumbre. Después de que la semana pasada el nuevo inversor Ricardo Cicarelli adelantara a El Ciudadano que esta semana empezaría la incorporación de personal, hubo un nuevo revés para la puesta en marcha de la planta del oeste de Rosario.

El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 15, a cargo de Máximo Astorga, rechazó el concurso de acreedores presentado por la compañía de capitales alemanes. El trámite era fundamental para validar el acuerdo de alquiler de la planta a los hermanos Cicarelli por un período de 15 años. “Esta noticia retrasa nuestra voluntad de abrir la fábrica lo antes posible, pero estamos trabajando para encontrar alternativas”, dijo Cicarelli. A la decisión judicial se suma la preocupación de los 170 los trabajadores por el pago de los subsidios por parte del gobierno nacional, que ascienden a 47 mil pesos por operario.

REVÉS JUDICIAL

De acuerdo con Ricardo Cicarelli, esta semana el juez Máximo Astorga decidió no aprobar el concurso de acreedores que habían presentado los accionistas alemanes en el Juzgado Primera Instancia en lo Comercial N° 15, en Buenos Aires. El trámite judicial avalaba la entrada de los hermanos Cicarelli a la planta de Ovidio Lagos al 5500 para su puesta en funcionamiento, después de cinco meses cerrada. A través del concurso, los alemanes acordaban alquilar el predio por 15 años (con revisión de precio cada cinco) a los Cicarelli, también dueños de la fábrica de repuestos automotores Cirubón, de Villa Gobernador Gálvez.

“Esta semana íbamos a empezar a trabajar en la puesta en condiciones de la planta pero esto atrasó todo”, explicó Cicarelli a este diario y agregó: “Seguimos haciendo las entrevistas y los exámenes preocupacionales, mientras buscamos alternativas a esta decisión judicial”.

Según el empresario, la caída del acuerdo judicial “lo ata de pies y manos” porque no le permite entrar a la planta para empezar a trabajar. “Íbamos a empezar con 40 operarios, pero vamos a tener que esperar. Igual estamos trabajando para la semana que viene tener una alternativa. A la fábrica la vamos a abrir, que de eso no queden dudas”, aseguró. Para Cicarelli lo importante es abrir lo antes posible para comenzar las gestiones con las terminales automotrices. De todos modos, no descartó empezar explotando el mercado de reposición.

INCERTIDUMBRE POR SUBSIDIOS

Al revés judicial se suma la preocupación de los trabajadores por el cobro de una serie de subsidios que debe pagar el gobierno nacional. En el acuerdo firmado en mayo pasado para garantizar la continuidad de la fábrica, los gobiernos provincial y nacional se comprometieron a otorgar una suma de 90 mil pesos por trabajador. La cifra se estableció como el sustento por los meses que la planta estuviese cerrada. En estos meses, los operarios cobraron 25 mil pesos del gobierno provincial y 18 mil de Nación. Restan 47 mil pesos sobre los cuales hay dudas de cobro.

Desde la delegación local del Ministerio de Trabajo de la Nación indicaron a este diario que la segunda cuota de 24 mil pesos está en trámite en la Ansés y el Ministerio de Producción, aunque no especificaron fecha de cobro.

Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Rosario, el abogado Pablo Cerra dijo que si bien todavía no venció el plazo con el cual se comprometió el gobierno nacional – con fecha de pago entre el 20 y el 25 de junio– no hay buenas expectativas de cobro por parte de los trabajadores. “Hay mucha ansiedad porque se va terminando el dinero recibido y no tenemos comunicación de día de cobro”, explicó Cerra. Después de la cuota de junio, quedarán por cobrar otras tres cuotas de 8 mil pesos cada una, también de fondos nacionales.

EL CONFLICTO

La crisis en Mefro Wheels, la única fábrica de llantas del país, comenzó a fines del año pasado y tiene como trasfondo la apertura de importaciones. Durante 2016 las llantas entraron de Brasil, Asia y Europa a competir con la industria local. Si en 2015 Mefro Wheels Rosario fabricó 800 mil llantas para las terminales nacionales, un año después, la producción se desplomó y cerró en apenas 300 mil ruedas. A esta política implementada por el gobierno de Cambiemos, se sumó que la compañía de capitales alemanes que explotaba la planta rosarina empezó a vender las llantas directamente a las terminales argentinas, bajando considerablemente los niveles de producción de Rosario.

El 2 de enero los trabajadores de Mefro Wheels fueron desafectados de sus tareas. Los 170 empleados de la firma alemana se anoticiaron de la situación al llegar a la planta, cuando el gerente general les informó que no podían ingresar porque no había materias primas para trabajar. Desde ese día custodiaron la puerta de la empresa para resguardar las maquinarias, únicas garantías de la continuidad laboral. El 12 de enero acordaron en el Ministerio de Trabajo provincial volver a poner la fábrica en funcionamiento. Con ese objetivo, cedieron el dinero de los sueldos para la compra de materias primas.

El cese de actividades se dio en el marco del traspaso de la compañía a las manos de una empresa, también alemana, dedicada a reestructuración financiera y que, incluso, fue asociada a los fondos buitre. Tres meses antes, la Unión Obrera Metalúrgica había denunciado una situación de autovaciamiento.

Finalmente, y después de 90 días de conflicto, el 4 de mayo pasado la firma de autopartes Cirubón acordó reactivar la fábrica de llantas y reincorporar a 100 trabajadores. El acuerdo incluye que Cirubón alquilará la planta ubicada el oeste a Mefro por 15 años.

FUENTE: El Ciudadano