Este viernes se produjo una violenta manifestación por parte de los vecinos que reclamaban justicia por mano propia contra el presunto abusador de un menor.

Se trata del caso de un nene de diez años que le confesó a su abuela que había sido violado por un vecino de 17 años. Según indicó el menor, el abusador lo llevó a un campito con el engaño de jugar a las “boleadoras” y fue allí donde lo ultrajó. En un relato pormenorizado, indican que el delincuente sexual quiso abordarlo al menor mientras le enseñaba a utilizar las boleadoras pero como el nene se dio cuenta empezó a correr. Allí el agresor le lanza las boleadoras y logra enredarlo en los pies para luego someterlo.

Varios días después, el menor tuvo la valentía de relatarle el suceso a su abuela, quien radicó la denuncia.

Indignados, este viernes los vecinos quemaron el auto y la casa de la familia del presunto violador en barrio Dupont de Laguna Paiva. Según fuentes policiales, los cuestionados fueron trasladados de urgencia a Santa Fe.

UNA FAMILIA DE VIOLADORES
La historia se pone peor cuando trasciende el dato de que el abuelo del acusado también tiene denuncias por haber abusado de una mujer.