El ministro de Justicia y Derechos Humanos de la provincia, Ricardo Silberstein, dijo que el policía Pablo Cejas, asesinado la noche del lunes con más de diez disparos en Santa Fe, se colocó personalmente en una situación de franca vulnerabilidad al dirigirse en soledad hacia la zona en la que se enfrentó a sus matadores. El funcionario lamentó la muerte del uniformado como primera manifestación, pero adujo que, si bien se encontraba bajo un programa provincial de protección de testigos, el policía se apartó en forma voluntaria de los resguardos máximos que se le ofrecieron.
“Es importante que la sociedad entienda que en cualquier sistema de protección de testigos la persona a resguardar tiene que respetar, para beneficio de su integridad, un protocolo. Es imposible proteger al que no quiere ser protegido. Este policía decidió tener un sistema de protección más baja que el que se le ofreció, que era de máxima protección. Pero además tomó una decisión muy arriesgada al ir a detener a varias personas en un contexto barrial complicado”, dijo Silberstein.

Anteriormente, el Jefe de la Unidad de Protecciones de Testigos, Adrián Forni, había reconocido en medios que Cejas había decidido rechazar algunos recursos de protección porque había otras personas que lo necesitaban. Forni reconoció que es responsabilidad del área no poder contar con la protección para todas las personas que integran el programa

 

Solo contra todos

La ejecución del agente Cejas tuvo un impacto resonante por su historia previa dado que en 2015 denunció que sus superiores le tenían prohibido intervenir en algunos lugares de la capital provincial donde se vende droga. Según la Fiscalía de Homicidios, el lunes a la noche Cejas volvía en moto a su casa cuando tuvo un incidente con transeros a los que salió a perseguir hasta una casa de Neuquén al 6400, en Villa Yapeyú, donde fue ejecutado a tiros.

 

“El mecanismo de protección de testigos tiene determinadas reglas de juego y no puede garantizarle integridad a quien no quiere tener ese servicio o se aparta de las instrucciones”, afirmó Silberstein. Además, según el ministro, si se corroboran las líneas de pesquisa, la decisión de Cejas de perseguir en soledad a un grupo de supuestos delincuentes violaría la normativa vigente para las intervenciones policiales. “Si estaba en conocimiento de un ilícito debió informar a la fuerza a la que pertenecía para que se dispusiera cómo intervenir y no perseguir en moto y soledad a personas en una zona problemática”, aseguró.

Anteriormente, el titular de la Unidad de Protecciones de Testigos, Adrián Forni, había reconocido responsabilidad sobre la laxa custodia a Cejas, porque el mismo policía había determinado que custodien a otros que lo necesitaban más, ya que no alcanzaban los recursos para todos los testigos protegidos.