El pacto fiscal federal que este jueves acodaron el gobierno y las provincias, con la excepción de San Luis, incluye la modificación del régimen con el que actualmente se ajustan las jubilaciones.

Una vez que la nueva ley fiscal sea aprobada en el Parlamento, las jubilaciones se van a actualizar cada tres meses y por inflación tal como preveía el proyecto original de la Casa Rosada, pero “garantizando aumentos por encima de la evolución de la inflación”, según consta en el documento firmado por los gobernadores.

Actualmente el pago a jubilados remite a una ecuación de los salarios y el incremento de la recaudación, vigente desde 2009, que dispone dos aumentos anuales automáticos, en marzo y en septiembre.

El pacto establece asimismo que se van a garantizar haberes equivalentes al 82 por ciento del salario mínimo vital y móvil para quienes hayan cumplido 30 años de servicios con aportes efectivos.

El tercer punto del nuevo régimen previsional habla también de eliminar las llamadas jubilaciones de privilegio.