La Academia Sueca ha otorgado el Nobel de la Paz al ginecólogo congoleño Denis Mukwege y la activista iraquí Nadia Murad por sus esfuerzos para frenar la violencia sexual como arma de guerra.

Murad fue una esclava sexual del autodenominado Estado Islámico y Mukwege ha ayudado a miles de mujeres que han sido víctimas de violaciones.