El hecho ocurrió este fin de semana en Rosario y el niño sigue internado por las heridas que el can le provocó.

Según indicó la madre del menor, el animal pertenece a la familia y ya había tenido episodios de violencia. Esta vez, el menor se habría acercado justo cuando el pitbull estaba jugando con un hueso. Bastó que el nene se ponga a un metro del perro para que éste se lance con todo sobre el pequeño. Las heridas más graves las tiene en la cara y cuello.

El caso reaviva la polémica sobre la tenencia responsable de este tipo de perros, que por su porte y capacidad de ataque requiere de un cuidado muy especial. Los primeros que deben estar adiestrados son los mismos dueños, dicen los veterinarios. Como siempre, la culpa no es del perro que tiene instinto animal sino de la familia que subestima ese instinto humanizándolo. 

Mara, la mamá del niño, contó que su marido logró sofocar al perro y que soltara al pequeño. De todos modos, el pitbull seguía buscándolo para volver a atacar.