El inesperado fallecimiento, este sábado por la noche, del actor de clown santafesino Fernando “Trompa” González provocó conmoción y tristeza en la comunidad artística santafesina, que desde las primeras horas de este domingo de Pascuas se expresó a través de las redes sociales. Es que el “Trompa” era un incansable trabajador de la cultura, uno de esos personajes carismáticos capaces de tocar los corazones de todo el mundo. En especial cuando se colocaba su nariz roja.

Con apenas 43 años, ya tenía una vasta trayectoria a sus espaldas. A la participación en diversos grupos santafesinos (como el emblemático La Tramoya) sumó su labor como docente y su intervención en espectáculos en los cuales desplegó su sintonía con el público. Son recordadas sus participaciones en las distintas ediciones del Festiclown, realizado desde hace un lustro en el Centro Cultural Provincial, evento del cual era prácticamente el alma propulsora.

Recordar a semejante ícono cultural santafesino nunca será con tristeza. Todo lo contrario. Tal como lo harán en el siguiente video que transmitimos con Santafeadiario el día que La Tramoya visitó Llambi Campbell, el 5 de Agosto de 2018.

El “Trompa”, que fue despedido ayer, era muy querido en el ambiente teatral y por los trabajadores de la cultura en general. Así lo demuestran los mensajes que se sucedieron como reguero de pólvora en las redes sociales. 

Desde el Centro Cultural Provincial expresaron su dolor: “Un artista que, desde su percepción única del arte, hacía brotar universos nuevos de su bolsillo. Hacedor de historias tan variadas como las risas que hizo florecer. Generoso atrapador de colores, pedazos de arcoiris que buscaba para compartir, sin guardarse nada ni pedir algo a cambio. Insaciable creador a caballo, con ruedas, con alas o saliendo de cajas de sorpresas: un enhebrador de carcajadas y narices rojas que vivía el mundo como escenario a sabiendas de que el arte es el hilo invisible que permite respirar y da sentido. Nuestra familia está triste, el alquimista del clown ha partido. Gracias Capitán de los payasos”.

Ulises Bechis, integrante del grupo La Gorda Azul, lo describió como un “artista de la sensibilidad desacatada, de la carcajada siempre a mano. El loco de la tramoya y de Santoto, el capitán de los payasos”. “Se fue el Trompa, apurado en su bici, porque lo esperaba una función en otra plaza. Nos dejó montones de recuerdos, de risas, de sueños, de utopías, de mates compartidos. ¡Buen viaje Trompa! A seguir jugando en otra dimensión”, escribieron por su parte desde el Teatro de la Abadía, uno de los ámbitos donde desarrolló buen parte de su labor. 

La dramaturga, actriz y directora Julieta Vigo dejó un bello mensaje en las redes: “El Trompa no dormía. Maquinaba escenas de teatro. Siempre entusiasmado. No ‘usaba’ novia. Y su canción preferida era ‘Un osito de peluche de Taiwán’. Ese estribillo explicaba todo. No quiero llorar pero ni bien cruce Santo Tomé, veremos. Te queremos Trompa. Sabelo”. En igual sentido se expresó el mago Fernán: “Adiós, querido Fernando ‘Trompa’ González. Ahora es cuando siento la cantidad de veces que dijimos juntémonos y no lo hicimos”. A su vez, desde el grupo teatral Hijos de la Pavota, desearon una “buena gira” para el “Trompa”. “Gran admiración al payaso de las boinas (‘me las hace mi mamá, decía, y le brillaban la cara, los ojos, la risa’). Abrazamos a la familia Tramoya”, escribieron.

Uno de los últimos trabajos del “Trompa”, junto al grupo La Tramoya, fue el rol protagónico de “El Principibito”, una versión en clave de teatro callejero de la famosa historia de Antoine de Saint-Exupéry. Un fragmento de esa puesta fue recordado por Silvia Nerbutti, compañera del “Trompa” González en La Tramoya, y cabe evocar esas emotivas palabras. “Miren atentamente este paisaje a fin de estar seguros de que habrán de reconocerlo si pasan algún día por el África en el desierto. Y si llegan a ir, yo les suplico. Deténganse un momento debajo de esa estrella. Y si llega hacia ustedes un niño, se ríe, tiene los cabellos de oro y no responde cuando se le pregunta, adivinarán quién es. Sean amables conmigo, no me dejen tan triste. Escríbanme y diganme que el Principibito ha vuelto”.