Como había sucedido el año pasado en la localidad balnearia de Santa Teresita, esta vez un grupo de turistas encontró a un pequeño delfín en la playa de San Bernardo y en lugar de devolverlo a su hábitat comenzaron a sacarse fotos con él hasta que el pequeño cetáceo murió.

Una de las personas que estaba en el lugar, Claudia, y aseguró al diario La Capital de Mar del Plata que “lo dejaron morir”.

La testigo del hecho agregó que “era chiquito y se vino hacia la orilla. Lo podían devolver al mar, de hecho respiraba, pero todos se pusieron a sacarle fotos y tocarlo. Decían que ya estaba muerto”.

Al igual que en lo ocurrido el año pasado en Santa Teresita, se trata de delfines franciscanos o también llamdos delfines del Plata, considerados los más pequeños del mundo.

Tras la muerte de este nuevo delfín, especialistas en vida marina recomiendan no interactuar con los ejemplares para no aumentar el estrés y dar aviso a las autoridades.

“Lo primero que hay que hacer es no intervenir y llamar a las autoridades que en este caso es Prefectura Naval Argentina, que tienen competencias para hacerse cargo porque hacen cursos para ello”, aseguró a Télam Sergio Rodriguez Heredia, responsable del centro Provincial de Rescate y Rehabilitación de Fauna Marina, de la Fundación Mundo Marino, y agregó que “son situaciones muy complejas porque la gente lamentablemente por ayudar termina haciendo las cosas mal”.

En el mismo sentido se expresó Mariano Sironi, director científico del Instituto de Conservación de Ballenas, que afirmó que “no hay que hacer lo que hizo la gente en San Bernardo”.

“La manipulación del animal seguramente contribuyó a su muerte, lo que hay que hacer es quedarse lejos del animal sino le aumentan el estrés”, agregó.

La noticia de la muerte del delfín, de la especie franciscana o del Plata, se conoció luego de que una mujer que veraneaba en San Bernardo subió un video que se viralizó en las redes sociales donde se ve a una decenas de turistas sacándose fotos con el animal.

“Lo dejaron morir, nadie lo metió en el mar”, comentó la mujer en declaraciones televisivas.

“Si no hay ninguna autoridad, lo que se recomienda hacer es retirarlo del agua y ponerle encima una toalla húmeda, porque si está enfermo y se lo devuelve al mar se puede terminar ahogando.

Igualmente, hay que analizar cada caso porque hay que ver por qué llegó a la costa”, explicó Rodríguez Heredia.

En tanto, Sironi recomendó no acercase al cetáceo y aclaró que “la prioridad es la seguridad de las personas, es un animal salvaje y puede producir daños”.

Ambos especialistas recordaron que estos episodios con los delfines franciscanas son comunes en las playas de Sudamérica.