Se llamaba Hilda Isabel Gorrindo Sarli. Todos la conocían como la Coca. De una belleza exuberante, muy sensual, fue uno de los íconos del cine argentino que se destacó en películas de alto contenido erótico. Murió en la mañana de este martes a los 83 años. La semana pasada la habían internado en el Hospital Central de San Isidro: se había fracturado la cadera.

Nacida en Concordia, Entre Ríos, Isabel, que siempre se encargaba de aclarar que era “muy tímida”, se convirtió en un ícono pop al protagonizar películas como Carne, Fuego y Fiebre, entre otras, dirigidas por su pareja, Armando Bó, el amor de su vida.