El miércoles amaneció con la noticia de otro crimen en Rosario. La crónica policial dice que un cuidacoches fue asesinado de un disparo en la cabeza, efectuado por una persona que pasó en moto con el casco puesto, en Santa Fe y Avellaneda. Es una víctima más de la violencia en las calles de la ciudad, pero con una historia reciente que ocupó las portadas de los medios: la víctima fatal era el hombre que en septiembre pasado fue detenido por llevarse pañales y leche para sus hijos de una farmacia ubicada en Avellaneda y Córdoba, a una cuadra de donde sucedió el crimen.

El hombre asesinado fue identificado como Jorge Ramón Reynoso, 29 años, alias “El Tucumano”. Era un cuidacoches muy conocido en la zona.

En el mes de septiembre, fue detenido por llevarse tres paquetes de pañales y tres latas de leche maternizada de la farmacia de una conocida cadena, ubicada en Avellaneda y Córdoba. El limpia vidrios tomó los productos, se dirigió a la caja y les dijo a los empleados que se los llevaría porque tenía “un acuerdo” con el dueño del negocio. No le creyeron y llamaron a la policía, que detuvo a Reynoso.

El joven quedó detenido y el Ministerio Público de la Acusación (MPA) lo acusó de robo calificado por uso de arma blanca y pidió su detención preventiva por el plazo legal que se extiende hasta dos años.

En aquellos días, su abogado César Ceragioli argumentó: “Podríamos hablar de hurto porque no hubo violencia ni estaba armado. Ni siquiera eso porque él solicitó la mercadería, conoce al dueño que a veces le ha dado la camioneta. Él trabaja a cien metros de la farmacia. Entonces, ¿fue un robo?”, cuestionó.

Desde Fiscalía explicaron en ese momento que el joven de 29 años fue llevado a audiencia imputativa tres días después del hecho ocurrido en Avellaneda y Santa Fe. El fiscal Guillermo Apanowicz lo acusó por tres hechos, entre ellos, el de la farmacia. Fue imputado por los delitos de daños en calidad de autor, daños simple en calidad de autor y robo calificado por uso de arma blanca en calidad de autor.

Según el fiscal, el 4 de febrero, en Córdoba y pasaje Petion, pinchó el neumático de una camioneta que estaba estacionada; el 9 de marzo pasado en Intendente Morcillo al 2500, en la puerta 3 del Coloso Marcelo Bielsa, dañó vehículos estacionados y amenazó al personal policial; y el último fue el episodio en la farmacia, que para Apanowicz -en principio- se trató de un robo calificado, ya que utilizó un arma blanca para amenazar al personal del negocio.

El fiscal del caso relató que el MPA había procedido de esa manera porque las cámaras de seguridad del negocio constataron que tuvo “una actitud violenta” y que mostró “una navaja”. Además, habló de denuncias de “amedrentamiento a varios negocios del barrio”.

Finalmente, el 1 de octubre la carátula del hecho pasó de robo calificado a robo simple, y “El Tucumano”, tras pasar 22 días en la cárcel, quedó en libertad.

Este martes por la noche, una persona aun no identificada pasó por la esquina en la que estaba parado y lo mató de un tiro