El jefe de Estado pidió: “Necesito que ustedes salgan a convencer a aquellos que dudan”.

El pedido del Presidente resumió a grandes rasgos la jornada que se vivió en el Salón Ombú del predio de Parque Norte, donde primó en los discursos una bajada de línea apuntada a retener el voto del electorado de lo que fue hasta hace poco Cambiemos. “Hay que reforzar el voto de los afines”, se escuchó decir a varios dirigentes de peso del oficialismo, conscientes de que ya no hay tiempo de salir a la conquista del voto de la oposición, pero por sobre todo, de que en un escenario polarizado como el actual, hay una parte del electorado que ya se definió por la fórmula Fernández- Fernández.

En este marco, el propio jefe de Gabinete, Marcos Peña, pidió a los dirigentes “no gastar energías” en quienes “profesan la fe kirchnerista” y sí en cambio que refuercen el voto del elector PRO.

“A la gente con dilema entre a quién votar, que está más cerca nuestro porque muchas veces nos han votado pero dificultades económicas los han alejado y hecho dudar de si es posible el cambio y lo debemos comprender y establecer un diálogo basado en la idea de que está en juego la libertad”, dijo Peña respondiendo la principal inquietud del auditorio, acerca de cómo convencer al electorado de seguir apostando por el oficialismo en tiempos de crisis económica.

El discurso de Peña fue aprobado por el consultor del oficialismo, Jaime Durán Barba, junto a quien compartió un panel que contó además con la presencia del ministro de Interior, Rogelio Frigerio. “La gente no piensa ni siente necesaria una tercera alternativa. Esa polarización cada vez es más fuerte. Las PASO son prácticamente la primera vuelta. Y no es imposible que se resuelva en primera vuelta”, consideró el asesor del presidente.