Este sábado, efectivos policiales detuvieron a un hombre de 45 años que estaba corriendo en la costanera santafesina y que se negó a detener la actividad física.

El hombre les dijo al personal policial que no le tenía miedo a la muerte y que solo él se iba a morir.

Otro caso de un ciudadano que se cree más importante que las órdenes emanadas de los gobiernos.