Después de la masiva marcha “Rosario Sangra” realizada la semana pasada en la cuna de la Bandera, el gobierno de la provincia de Santa Fe recogió el guante y pidió la ayuda de Nación para que se destine personal de Gendarmería.

El gobernador Miguel Lifschitz se reunió con el jefe de gabinete, Marcos Peña el Lunes y ayer con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. El mandatario santafesino fue acompañado del ministro de seguridad provincial, Maximiliano Pullaro, la diputada del Socialismo, Alicia Ciciliani y la intendenta de Rosario, Mónica Fein.

Tal vez, la comitiva santafesina esperaba poder anunciar en la tarde de ayer la llegada de cierto número de gendarmes para el Gran Rosario y Gran Santa Fe. Pero el gobierno nacional no se la iba a hacer tan fácil y extendieron las negociaciones para la semana que viene.

El encuentro duró poco más de una hora y todo quedó en borradores.