A los yerbateros no le dan los números.

Si se repasa el conflicto que acarrea el sector, encontramos que los productores reclaman que el precio congelado en 4,80 pesos por kilo de hoja verde suba un 45,8 por ciento. Esto significa que llegaría a 7 pesos.

Los productores de Yerba, nuecleados en el Instituto Nacional de la Yerba Mate,  insisten en que ya arrastran diez meses sin actualización del valor de la materia prima que le venden a las fábricas.

Recordemos que el precio de 4,80 por kilo de hoja verde fue fijado antes de la devaluación de diciembre pasado. A eso debemos marcar que los vaivenes económicos que hicieron se licúe la rentabilidad y se les complicó la producción primaria. En la suma de factores, los yerbateros incluyen la inflación que promedia el 40 por ciento anual y el litro del gasoil que se disparó 30 por ciento en el primer cuatrimestre del año.

Actualmente, un kilo de yerba mate envasada se consigue en los comercios  a 55 pesos en ciudades yerbateras, mientras que en el centro de la Córdoba o Santa Fe se ubica en 70 pesos, en el caso de las marcas más baratas.

¿Qué ocurriría de actualizarse el valor de esta planta fundamental en la dieta de muchos argentinos?

Si el INYM actualiza para el segundo semestre un 30 por ciento el precio de materia prima para los productores, el precio en góndola treparía un 20%. Es decir, que los habitantes de zona productiva de yerba pagrían un kilo a 60 pesos. Y en Santa Fe, por ejemplo, podríamos pagar un kilo de yerba mate a 80 pesos en un comercio.

Si bien este panorama aún no es real, los yerbateros se ecuentran en plan de lucha para que les actualicen el valor de su materia prima.