CARTA ABIERTA A LOS PODERES DEL ESTADO A 10 AÑOS DEL ASESINATO DE MARIANELA BRONDINO

Hoy hace exactamente 10 años desde que Marianela, como todos los días, salió de casa hacia su trabajo, dejándome arriba de la mesa lana para que le tejiera un suéter, y nunca más volvió, porque 2 motochorros la atacaron cuando regresaba, al terminar su jornada laboral. Luego vinieron 5 días horribles en el hospital Cullen, con 2 operaciones de cabeza, y muchas complicaciones más, que desembocaron en su muerte el 3 de mayo/10. Han pasado 10 largos/ dolorosos años y aún sigo persiguiendo justicia, porque recordemos que hay sólo una persona con sentencia. No tengo odio, no busco venganza, pero sí quiero que los que destruyeron mi vida entera, estén donde tienen que estar, porque no sólo murió Marianela, sino también su papá, un tiempo después. Ya, a esta altura, estoy convencida que no me alcanza la vida, para concretar este deseo, debido a todos los vericuetos que tiene la justicia, los que todos sabemos, y sobre los cuales pocos hacen algo por revertirlo.
Como primera medida quiero dejar bién claro que si bién la responsabilidad primaria de un hecho como éste recae en la mano de obra ejecutora del delito, tengo muy presente que hay muchos más responsables, FUNCIONARIOS, que son también culpables (por error u omisión) de muchas muertes como la de mi hija. De toda el agua que desde ese día hasta hoy me trajo en ventura esta tragicomedia, que hoy ya cuenta una década, saco algunas conclusiones, que paso a detallar:

EL PODER EJECUTIVO: tiene la responsabilidad primaria de velar por la seguridad de los habitantes. Para eso los votamos. Deben cuidar, como misión suprema, la vida de las personas, porque estas vidas no son causas colaterales y/o estacionales como dijo el actual ministro de seguridad. Son la razón de ser por la cuál ellos ostentan un poder delegado por el pueblo que los votó, porque la vida cuando se vá, se vá. Y no hay forma de reparación posible, ni para la víctima ni para sus fliares cercanos. Los gobernantes hablan de cifras ligeramente, las minimizan, las descalifican ante los periodistas que las divulgan y hasta se enojan con ellos por pasar muchas malas noticias……Lógico que estoy hablando de errores del pasado, de otras etapas y mi deseo es que esta nueva gestión tenga una planificación que nos traiga mayores esperanzas a los ciudadanos, para poder pensar en un futuro mejor, donde la inseguridad esté un poco más controlada. Desde la Asociación Familiares de Víctimas Inocentes de la Inseguridad siempre los invitamos a trabajar en conjunto, a tener una comunicación fluida. Por eso es que nos hemos reunido y hemos mantenido contacto, mucho antes de que el gobernador Perotti asuma, con gente de su equipo, pero hasta ahora no hemos tenido éxito. Sí agradezco al actual Secretario de Justicia, Gabriel Somaglia, por convocarme oportunamente, para charlar sobre la problemática de seguridad, y ofrecerse para hacerse presente en la Asociación.

EL PODER LEGISLATIVO: señores casi inaccesibles que no cambian lo que hay que cambiar para mejorar nuestra seguridad. Siempre prevalecen los intereses políticos al bienestar de la gente. Cuántos años hace que tienen que cambiar el sistema que juzga a los menores? Todavia no lo terminan de hacer. ¿Tienen idea de lo que significa tener un expediente en menores?? Y hay que cambiar y/o modificar las leyes que correspondan para darle mayor protagonismo a las víctimas. He presenciado un careo entre los dos presuntos responsables de la muerte de mi hija y me parecía que había retrocedido en el tiempo al siglo 19. Los imputados discutían entre ellos, y un escribiente trataba de registrar “algo” de todo lo que se acusaban mutuamente. Fue patético. Con ese sistema obsoleto se logra registrar sólo una parte. Es un manual de ineficacia surrealista y disfuncional. Pregunto: hasta que nuestros representantes logren mejorar el sistema de menores, no se pueden filmar y/o grabar estos eventos tan importantes?. La ley 13494 de protección a testigos y pago de recompensas es otro ejemplo de lo mal que se hacen las cosas. En diciembre/19 se cumplieron 4 años de su sanción (propiciada por la Asociación Familiares de Víctimas) y todavía nadie sabe cómo actuar para cumplir con el art. 44 de la misma que dice: “se mantendrá en reserva la identidad de la persona que actúa en calidad de testigo de identidad reservada antes, durante y después de un eventual juicio”. Por supuesto no se cumplió. En el juicio contra el mayor se lo convocó con nombre y apellido y durante el careo con el menor, él mismo se negó a ingresar a la sala donde se llevaba a cabo el evento, por temor a las represalias. Los sres legisladores nunca le prestan atención a las víctimas. No sólo a los que han muerto, sino también a sus familias, algunas de las cuales los necesitan y mucho, porque quedan en la más absoluta desprotección. Santa Fe es la ciudad más violenta del país y ellos no han hecho casi nada para intentar cambiar esta realidad que nos agobia todos los días, a pesar de que cuentan con poder, potestad y herramientas. Nunca nos han recibido, ni siquiera, a través de Ceremonial, cuando llevamos para navidad el árbol de la memoria a la Legislatura. Siempre estamos solos y hasta en alguna oportunidad nos han organizado eventos en el hall de entrada, a dos metros de donde nos concentramos con el arbolito, con las fotos de nuestros muertos inocentes. Se supone que trabajan para la gente, que es la razón por la que diputados y senadores ocupan un puesto. O debería ser la razón…

POLICÍA: cuando llegué, la noche del ataque, al lugar del hecho, no me dejaron subir a la ambulancia porque Marianela estaba muy grave. Los vecinos, que en ese momento sabían más que yo, me insistían en que vaya al Cullen detrás de la ambulancia. Mi esposo estaba en Bs. As. Le pedí a dos policías que permanecían adentro del móvil que por favor me acercaran y me miraron como si fuera una delincuente, y ni siquiera se dignaron contestarme. La comisaría del barrio no hizo nada los días anteriores al ataque a Marianela, con esa moto negra que robó a muchas personas en la zona, hasta que se cruzaron con mi hija y terminaron matándola. Su responsable de entonces ya había tenido problemas unos años antes en Colastiné, con la muerte del joven Marquez, que tiene aristas macabras y cuyos padres aún se siguen encadenando a las puertas de tribunales, pidiendo por justicia. Y, con posterioridad a lo de Marianela, un día leo en el diario que había sido detenido, junto con otros empleados policiales, por irregularidades en el cobro de adicionales. Uno de los testigos tuvo que ir varias veces a la comisaria 5ta. para que le tomaran declaración porque se negaban a hacerlo. Luego, no encontraban a 2 personas nombradas en el expte. Yo salí, y en 2 horas de una tarde, preguntando, los ubiqué

MINISTERIO DE SEGURIDAD: sede donde se toman las principales decisiones que ayer, hoy y mañana afectaron, afectan y afectarán nuestras vidas. Si allí se hubiera trabajado eficientemente miles de personas no serían ahora familiares de víctimas inocentes de la inseguridad. A pesar de ello, solamente nos recibió el ministro Pullaro, luego de hacer una concentración. Todas las notas que fuimos haciendo y entregando, solicitando una entrevista no fueron contempladas. Y actualmente el nuevo ministro Saín YA AVISÓ QUE NO SE REUNIRÁ CON LOS FAMILIARES DE VÍCTIMAS, que para eso tiene el personal a su cargo. Y eso que con nosotros tiene garantías de que NO LO C……..A TIROS, (como dijo en un canal de Capital Federal), porque jamás quisimos combatir la violencia con mayor violencia.

DIRECCIÓN PROVINCIAL DE ATENCIÓN A VÍCTIMAS, dependiente del ministerio de seguridad: prácticamente inexistente. Nunca se ocuparon de ninguna familia. Pero sí me llamaron para solicitarme: 1) teléfonos de algún fliar de víctima, o sea que debo colegir que no tenían ni una simple base de datos de los muertos, y 2) recibí llamados cuasi intimidatorios de su directora, para que no lleváramos a cabo una concentración, con el objeto de lograr que el ministro de seguridad Pullaro nos reciba.

SUBSECRETARIA DE DERECHOS HUMANOS, zona centro norte Santa Fe: en el año 2016 apareció una persona en mi casa, indicándome que él tenía conocimiento de datos relacionados con el crimen de Marianela. El mismo me dejó su tarjeta personal con su nombre, su dirección y 2 celulares.
Inmediatamente fui a verlo al entonces gobernador Antonio Bonfatti, y éste en el mismo acto, le ordenó a su subsecretario de DDHH de entonces, convocarlo y tomarle una declaración. Este objetivo le llevó a la referida oficina, casi 1 año, a pesar que yo llamaba cada 15 días, insistiendo al respecto.

COMISIÓN DE SEGURIDAD PÚBLICA DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS: nos reunimos con su responsable 2 veces y le presentamos por escrito, sugerencias y propuestas de cambios y/o modificaciones en algunas leyes (entre ellas la de menores), pero nunca tuvimos ninguna respuesta al respecto y, en los últimos tiempos de la gestión del anterior gobernador, tampoco contestaron los pedidos de nuevas reuniones. Hay una tendencia casi generalizada en varios sectores, a no querer estar en contacto con las víctimas. Es como si fuéramos personas infectadas.

TRIBUNALES: ¿qué puedo decir?. Por dónde empezar?. En principio, cuando comencé con esta lucha, muchas veces me he sentido humillada, marginada. A pesar de contar con herramientas y fortaleza, ya que conocía perfectamente cuáles eran mis derechos y, sobre todo, los de mi hija. Nunca me amedrenté por estar delante de alguna autoridad. Nunca me sentí inferior a ellos. Son personas, igual que yo y que todos. Con conocimientos específicos de su función, cosa que yo no tenía, pero me preocupé en interiorizarme de muchas cosas. Estudié el Código Penal y la Constitución Nacional. Nunca entendí porqué no me querían dar copia, ni lo acepté. Y porqué le daban tantas vueltas a todo, hasta para recibirme. Siempre me manejé con SENTIDO COMÚN. Yo era, soy, la madre de una víctima INOCENTE y tenía derecho a contar con copia de lo actuado. Durante un tiempo, dependí de la buena voluntad de algún integrante del sistema judicial, para tomar conocimiento de lo que se iba haciendo. Hasta que llevé mi reclamo a la cámara, y gracias a Dios ésta falló a mi favor. Debido a esto pude acceder a documentación fundamental en el expte, que permitió que ya haya un sentenciado. En el legajo fiscal hay una información importantísima, que actuó como prueba fundamental y QUE NADIE VIÓ HASTA QUE TUVE ACCESO AL EXPDTE. COMPLETO. Antes sólo contaba con la primera parte del mismo, cuya copia, recuerdo, salió $400. También en el Facebook, encontré algo que a mi juicio era fundamental. Cuando fui a verlo al juez de menores y se lo comenté, me pidió que le llevara copia, cosa que hice de inmediato.

Con la Asociación trabajamos mucho durante 2 años para que saliera la Ley de pago de recompensa y protección de testigos. El caso de Marianela fue el primero que recibió la autorización para ofrecer un millón de pesos a los potenciales testigos reservados. Apareció uno. Después de mucho luchar para que se haga la audiencia, donde podían estar todos los actores, (MENOS yo como madre de la víctima), en 5 minutos, el acusado ya sabía quién era el testigo reservado, porque el juez le leyó su declaración, en donde se deducía muy fácilmente de quién se trataba. Alguien que participó de esa audiencia me dijo: parecía una broma para un conocido programa de TV. Sin comentarios. Quiero aclarar que, dentro del sistema judicial, encontré personas maravillosas. No todos son iguales. Estos actores me han ayudado mucho.
Siempre rechacé el CAREO, porque el sentido común me indicaba que si se tenía que proteger al testigo de identidad reservada (que ya no era reservada) no se lo podía exponer, cruzándolo con uno de los imputados, pero el mismo se terminó efectivizando porque la Cámara así lo autorizó, para preservar los derechos de los niños y las niñas…… (ambos imputados tienen importantes antecedentes), No obstante, finalizó siendo un careo a medias ya que el testigo se negó a ingresar a la sala donde se venía desarrollando el mismo, manifestando que tenía temor (cosa totalmente comprensible) y solicitó llevarlo a cabo desde una habitación contigua, lo que no fue aceptado por el abogado defensor. Me surge una pregunta: ¿quién se va a hacer responsable si a ese testigo le ocurre algo? Porque no lo han cuidado para nada. Otra cosa que nunca entendí es porqué la actuación de jueces y fiscales no es auditada como pasa con cualquier trabajador. Todo lo contrario. En la justicia hay una ausencia institucionalizada de controles. Lo que es innegable es que éste ámbito tendría que reflexionar y advertir que la inactividad consciente o la lentitud de la que hacen gala muchos magistrados, coadyuva muchísimo para instaurar un gran manto de impunidad. Es lo que pasó con el caso de Marianela. A algunos de nosotros, como es mi caso, nos han condenado, cosa nada fácil, a analizar , ver y rever expedientes, para lo cual no estaba preparada. Primero porque no es mi profesión, y luego porque resulta aterrador pasar los diferentes folios, y encontrarse, por ejemplo, con resultados de autopsias, con fotos incluídas. Así nos convertimos en rehenes del sistema y de funcionarios que privilegian a los delincuentes, mucho más de lo razonablemente aceptable. Entonces, la impasividad de algunos actores judiciales, el mirar para otro lado, haciendo sólo lo estrictamente indispensable en tiempos irritantemente largos, los termina transformando en cómplices. Mi opinión es que la justicia tiene problemas estructurales importantes y habrá que pensar en cómo ir resolviéndolos si quieren mejorar su rendimiento. Hoy están tan lejos de la gente en general, y de los familiares de víctimas en particular, que causa estupor. Simplificando: EL ESTADO NO TE PROTEGE Y LA JUSTICIA NO TE REPARA NADA. CUANDO EL CASO PRESENTA ALGUNA DIFICULTAD PARA PROBAR LOS HECHOS. TE DICEN (metafóricamente hablando) CHAU, NO NOS INTERESA, ARREGLATE COMO PUEDAS. Tendrían que tener alguna estrategia para resolver los casos impunes, y no la tienen. Ahí los familiares tienen dos caminos: o investigan por su cuenta, cosa nada fácil porque hay que sortear innumerables escollos o se resignan a que el caso quede impune.

Y así podría seguir relatando anécdotas increíbles, pero no pretendo hacer un informe demasiado largo, que seguramente nadie leerá. Simplemente contar lo que a mi me toca vivir. Sólo les digo a las autoridades de todos los poderes, que ellos quisieron postularse para los cargos que tienen actualmente. Por lo tanto se han transformado en empleados nuestros y como tal les pido que nos den las respuestas que necesitamos, que nos suministren justicia como corresponde, y que el ejecutivo haga de la seguridad de sus habitantes una verdadera política de estado, para intentar ir acotando este flagelo que nos afecta a todos, todos los días. Debido a que no lo han hecho sus predecesores, nosotros perdimos lo más precioso que teníamos: una hija maravillosa, profesional, que no molestaba a nadie, que no se metía con nadie, que –paradójicamente—trabajaba en la panadería del barrio por motivos de seguridad, y aún así la mataron a las 20.30 hs. de una horrorosa noche de abril del 2010, cuando volvía de trabajar. Distancia entre la panadería y nuestra casa: 5 cuadras, entre A. del Valle y Gral. Paz.

Marianela era un ser maravilloso. Lo saben los que la conocieron. No es que se santificó con la muerte. Era mi alumna y mi maestra también. Mi compañera, mi niña, mi hija. Su papá, su hermano y yo estábamos orgullosos de ella. Siempre colmó todas nuestras expectativas y las superó ampliamente. Creíamos que ese lazo, el amor, sería para siempre y estábamos equivocados, por lo que, cuando partió inesperadamente, nuestras vidas quedaron resquebrajadas. La muerte de un hijo es la crisis existencial más severa por la que un ser humano puede atravesar. Los días son duros, algunos más que otros. A veces, si pudiera, apagaría el sol, dejaría que la luna se vuele como lo hacen los globos que, en cada aniversario, echamos a rodar al infinito, y eliminaría todos los almanaques para que ya nunca más haya navidades, ni aniversarios, ni cumpleaños, ni días de la madre.
Dicen que la gente muere cuando se la olvida. Yo sospecho que, detrás de estas palabras, se esconde una tramposa esperanza, pero si esto es así, Marianela, será eterna. Inmortal. Por lo menos, para nosotros, los que la amamos.
En nuestra casa hay, hace 10 años, una cama vacía, ropa sin estrenar en su placard. Hay un cepillo de dientes que ya nadie usa, su lugar en la mesa está vacío y muchos sueños que no se van a cumplir. Nos obligaron a padecer ausencia perpetua y –qué ironía no?—a esperanzarnos a la noche con la posibilidad de verla en nuestros sueños.

Marianela es difícil llegarte a los talones. Fuiste un ángel de carácter fuerte al que nunca se le conoció enemigo alguno. Eras introvertida, buena, generosa, sincera. Eras talentosa y un poco chinchuda. Ajena al chusmerío. Hace tiempo que no aparecés y nosotros seguimos esperando que esa flaca caminando por cualquier calle seas vos, o que desde la esquina nos saludes con tu sonrisa transparente como la última vez. Te amamos!!!!