La Canasta Básica Total (CBT), que mide la línea de pobreza, se desaceleró un punto porcentual en mayo y creció bastante por debajo de la inflación general. Aun así, una familia de cuatro integrantes (dos adultos y dos menores) necesitó 2,6 salarios mínimos para no ser considerada pobre, según datos del INDEC.

La CBT para un “adulto equivalente” (varón de entre 30 y 60 años con actividad moderada), subió desde los $20.735 hasta los $20.856 en el quinto mes del año. Mientras tanto, la cesta para una familia ascendió desde los $62.958 hasta los $64.445.