En la mañana de hoy, imputan al hombre y a las dos mujeres que abordaron un colectivo en la Ruta 70, le robaron a todos los pasajeros y “picanearon” al hijo de 3 años de una mujer que se resistió al asalto. La audiencia se lleva a cabo en la sala nº 1 de la oficina de gestión judicial de Rafaela, y está a cargo de la fiscal Ángela Capitanio.

Por otra parte, mañana a las 9 se llevará a cabo la audiencia de medida cautelar para los detenidos.

Nilo Peretto, periodista de Radio Universidad de Rafaela y Diario Castellanosconfirmó que las personas que participaron del robo al colectivo serán imputadas por robo calificado por el uso de arma de fuego, por haber sido cometido en despoblado y en banda, y por privación ilegítima de la libertad.

Oscar Lanteri, chofer del micro, contó también por nuestra emisora lo que padecieron a bordo del micro: “Mientras uno de los delincuentes nos pedían a nosotros dinero y celulares escuchábamos gritos arriba del micro. Luego nos enteramos que los otros dos picaneaban a la gente para que le den el dinero”.

Lanteri describió que en un momento escucharon “la voz de una criatura y gente que decía ‘al nene no, al nene no’. El niño lloraba porque le estaban picaneando el bracito derecho para que la madre les entregara el dinero”.

Pese a la situación, uno de los pasajeros pudo conservar un teléfono con el que comunicó lo sucedido a la central de emergencias 911. Con un amplio operativo cerrojo del que participó personal de la Subcomisaría 27 de Bella Italia, el Comando Radioeléctrico de Rafaela, y de la Guardia de Infantería se detuvo rápidamente a los ladrones.

Un dato importante del hecho es que una de las pasajeras del colectivo asaltado ya fue noticia a nivel regional y nacional: se trata de Jimena Perassi, la joven que en 2010 fue intensamente buscada tras su desaparición y una sospecha de que podría haber sufrido violencia de género.

Finalmente, Perassi y su pareja, Elías Vargas, aparecieron tres semanas después en Porto Alegre, Brasil. Ambos habían viajado en moto hacia la localidad brasileña y durante la estadía se quedaron sin dinero para comunicarse o volver, por lo que el padre de Jimena tuvo que buscarlos.