José Pepe Mujica fue presidente de Uruguay entre 2010 y 2015, es un fuerte referente político de la región y conocido por siempre decir lo que piensa. José “Pepe” Mujica es el entrevistado por Julio Leiva para una nueva edición de Caja Negra, desde la cuarentena obligatoria por la pandemia de coronavirus.

“Los líderes mundiales son la consecuencia de la época que estamos viviendo”, disparó en los primeros segundos de la entrevista: “Hay una tendencia de ser una manga de chantas, porque no miran un poco más lejos. La que ve más lejos es la vieja Merkel (Angela Merkel, canciller alemana) que se está por ir. Estamos fritos. No hay gente que mire políticamente”, consideró.

No se contuvo para opinar sobre el presidente de Estados Unidos: “Mirá a Trump… es para llorar. La democracia queda como el orto. Porque cuando la democracia elige un coso de esos estamos fritos. Si jugábamos por sorteo quizás embocábamos uno mejor de carambola”.

Calificó a las instituciones internacionales como débiles y remarcó que se necesitan “decisiones de carácter global desde el punto de vista ecológico”: “No vamos a defender el medio ambiente si no hay medidas que son mundiales. No hay crisis ecológica, hay previamente una crisis de dirección política. Desatamos una civilización que no dominamos. Nos domina a nosotros”.

Mujica puso en primer plano a los sectores más débiles: “Ahora tenemos la crisis de la pandemia, pero pasado mañana tenemos las consecuencias. Tres mil y pico de millones de personas en este mundo haciendo cuarentena y parado”. En este aspecto, dio su opinó sobre el pedido de una parte de la sociedad argentina para que los políticos se bajen los sueldos: “Nosotros tomamos la decisión de bajarlo, pero no alcanza”, dijo y explicó que debe ir acompañado de una política para que “de determinada franja salarial para arriba, pongan un poquito”.

El ex mandatario uruguayo dio su impresión sobre la presidencia de Alberto Fernández: “Da la impresión que es una persona moderada que quiere encontrar salida”. “La historia no la cambian los líderes. La clave no es Fernández la clave es el respaldo colectivo social, porque eso es lo que define. Eso es lo más complicado de sostener en el tiempo”.

Entrando más al aspecto personal en relación al coronavirus, confesó que le preocupa porque tiene 85 años y una enfermedad inmunológica crónica: “El fantasma de que la voy a quedar en cualquier momento me anda rondando viste. En la vida que he tenido, que ha sido bastante venturosa, la parca me anduvo varias vueltas, pero no me quiso llevar. Y no tengo ningún interés que me lleve esa atorranta”.