Una sesión histórica tuvo lugar este jueves en la Cámara de Diputados de Santa Fe. Luego de 73 años, la provincia se encamina a tener su propia noma educativa actualizada a los tiempos que corren.

La votación fue unánime. El recinto estalló en aplausos cuando se vio el cartel con la palabra “POSITIVO”.

El proyecto está basado en cuatro claves: calidad educativa, innovación, inclusión y articulación, y participación y compromiso social. En ese marco, define a la educación como un bien público y como un derecho personal y social de todos los santafesinos, garantizado por el Estado provincial de manera gratuita y universal. Además, establece que la educación pública de gestión estatal es laica, pero, sin obligar a profesar la religión, las escuelas públicas de gestión privada confesionales, podrán enseñar sus cultos como parte de la currícula escolar.

La iniciativa estipula la educación obligatoria desde los tres años hasta finalizar la secundaria, asumiendo la responsabilidad de la universalización de la sala de tres años, especialmente para las niñas y niños de los grupos más vulnerables.

También contempla la creación de centros educativos tecnológicos así como del Consejo Provincial de Educación, Trabajo y Producción como órgano consultivo y propositivo en las políticas de Educación Técnico Profesional; la incorporación de las prácticas profesionalizantes; a la Pedagogía Emprendedora como una nueva forma de protagonismo y participación social; a las tecnicaturas superiores en escenarios vinculados a polos tecnológicos, parques industriales y contextos sociales, culturales, territoriales y de desarrollo de las economías regionales.

Polémica sexual

La ley establece la enseñanza sexual desde los 3 años, punto que generó un fuerte rechazo de los sectores más conservadores quienes se manifestaron frente a la legislatura bajo la consigna “con mis hijos no te metas”. Desde el sector a favor de la medida sostienen que los niños y niñas aprenderán a conocer y proteger sus cuerpos, cuyo derecho es personalísimo.

Ahora será el Senado quien deberá aprobar o rechazar la ley que parece alumbrar un nuevo tiempo educativo en la bota santafesina.