Pocas horas antes de cerrar el Foro de Ciudades realizado ayer en el salón Metropolitano, el candidato presidencial del Frente de Todos (FdT), Alberto Fernández, recibió en un hotel del centro de Rosario, por intermedio del próximo gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, al intendente electo Pablo Javkin. La situación social en el municipio y las prioridades frente a la crisis que sacude a la Argentina fueron los temas clave abordados durante el cónclave.

Pero, tras compartir un café con Javkin y Perotti, Fernández también hizo lo propio con el diputado provincial Eduardo Di Pollina, una de las referencias del nuevo sector interno del socialismo denominado Bases, que explicitó su respaldo a la fórmula presidencial del Frente de Todos (FdT). Una decisión que contrasta con el aval de la cúpula nacional del partido de la rosa al binomio Roberto Lavagna-Juan Manuel Urtubey (Consenso Federal).

Luego de recibir un llamado matinal de Perotti, quien le extendió la invitación, Javkin ingresó —pasadas las 15— al hotel Ros Tower (Mitre 299), donde el candidato presidencial se alojó durante su breve visita a Rosario. Un día antes, Fernández había desembarcado en la ciudad de Santa Fe para participar del primer debate televisado de cara a las elecciones generales del 27 de octubre próximo.

“Fernández, al que no conocía personalmente, me invitó a tomar un café. El encuentro corrió por cuenta de Perotti, con quien ya me reuní en varias oportunidades (después de los comicios provinciales de junio pasado). Analizamos temas sociales y ligados a la seguridad en la ciudad”, contó a La Capital el intendente electo acerca de lo ocurrido, durante media hora, en el piso 15 del hotel.

Incluso, para aplacar potenciales suspicacias, Javkin consideró que encuentros de ese tipo “tendrían que ser habituales en el país, más allá de las pertenencias políticas de cada uno” de los participantes.

“Es positiva una reunión de este tipo con el gobernador y el candidato presidencial que apoya. Desde junio vengo haciendo lo propio con prácticamente todo el arco político local y nacional. Hay que unir y, si es posible trabajar en conjunto, ese será el camino a seguir”, añadió Javkin, quien no descartó la posibilidad de reeditar un nuevo encuentro en caso de que Fernández acceda al Sillón de Rivadavia.

Si de futuro se trata, otro de los temas analizados durante la reunión fue la eventual articulación de tareas de cara al 20 de junio de 2020, con motivo del bicentenario de la muerte de Manuel Belgrano, el creador de la bandera argentina.

Además de compartir su preocupación por la delicada situación económica, ambos dirigentes también deben construir sus mayorías. Por lo pronto, en el entorno del rafaelino avalaron una labor conjunta frente “a lo mucho que resta hacer para la gente”.

Fue en junio, cuando pasó, junto a su hija, por el mismo hotel que cobijó la reunión con Fernández y mantuvo un breve contacto con Cristina Kirchner (casual, según definió el actual concejal), pocas horas antes de que presentara su libro “Sinceramente” en Metropolitano.

Luego de compartir un café con Javkin y recibir a Di Pollina, entre otros (también charló con Felipe Solá), Fernández y Perotti visitaron una empresa rosarina de biotecnología (Bioceres). La última parada fue el Foro de Ciudades.

Más temprano, antes de viajar a Rosario para acompañar a Fernández, Perotti había aludido a la conflictiva transición santafesina. “Me gustaría recibir esta provincia de otra forma y no en una situación de emergencia”, fue el mensaje con un destinatario concreto: su antecesor, Miguel Lifschitz.