Desde aquellas primeras páginas en “La Gazeta de Buenos Ayres” que inauguraban el Periodismo en Argentina en 1810, con pluma de Mariano Moreno, la actividad relató cada momento del ser nacional.

A decir verdad, el periodismo argentino nació como herramienta propagandística de aquella Primera Junta que necesitaba contarles a los criollos lo buena y beneficiosa que sería esa liberación de las cadenas españolas.

Pasaron los años y ríos de tinta alumbraron las oscuras verdades que escondían los poderosos. Tanto que algunos profesionales perdieron la vida, otros fueron torturados y censurados; perseguidos.

El periodista ocupó su lugar de relator, ilustrador de situaciones y “destapador de ollas”. Siempre y cuando no estuviera condicionado por el poder político o económico. Es que a veces la verdad molesta pero el deber es el deber. 

¿Qué habría ocurrido con Mariano Moreno si no lo hubieran envenenado? ¿Qué verdades hubiera revelado?

Hoy, el periodismo se ve dividido por esa famosa y dañina grieta pero que al poder comunicador en ciertos aspectos lo ha beneficiado. Periodistas oficialistas y opositores, y  los de opinión equilibrada. Estamos todos. 

Pero… ¿cuál es el rol del periodista?

El papel central es contar y denunciar aquello que no se dice, lo que se intenta ocultar o disimular. Hay una vieja frase del periodismo (pocas veces replicada) que indica que “Periodismo es criticar a los Gobiernos y los poderosos, sino es propaganda”.

Lejos de los intereses particulares los periodistas tienen el desafío de luchar por mejoras para el sector de la prensa que es uno de los más relegados del país.

Feliz dia a los periodistas locutores, periodistas redactores, periodistas operadores, periodistas padres-madres e hijos. A los que a veces tienen que agachar la cabeza para poder llevar el pan a su casa. Feliz día a los que se arriesgan. Pero no a los que operan para la política o grupos económicos. Estos últimos son los que no honran la profesión.

Desde Santafeadiario.com.ar, les deseamos a todos un feliz día del Periodista.