Este viernes, los vecinos de la localidad de Candioti celebran sus 115 años desde la fundación y lo celebran con gran alegría. La tierra de los “fideeros” tiene una vasta historia que fue reflejada por varios habitantes. 

El 17 de agosto de 1903, el Poder Ejecutivo de la provincia, con la firma del gobernador Rodolfo Freyre, le aprobó al Dr. Marcos Rodolfo Candioti los planos presentados para fundar un pueblo, de acuerdo con las Leyes de Tierras de 1884.

El 24 de octubre del año 1902, Candioti había comprado por escritura pública a Apolinario Cisterna, 5.900 hectáreas con todas sus poblaciones y plantaciones, ubicado al norte de la ciudad de Santa Fe, en el departamento La Capital. Allí se concretaría, al año siguiente, un proyecto de colonización inspirado en las ideas progresistas de la época y en experiencias recogidas en dos viajes realizados a Europa.

Rodolfo Candioti, doctor en Medicina, estaba casado con Elena Cervera y era hijo de Marcial Candioti y Gerarda López. Nacieron siete hijos del matrimonio: Rodolfo, María Elena, Raquel, Blanca, Beatriz, Sara y Luis Alberto. De ellos, su homónimo falleció en plena juventud durante un accidente.

El campo en cuestión lindaba por el norte con Carmelo Olmedo y los herederos de Domingo Cullen, por el sur con el Dr. Tomás Furno, por el este con doña Fayó de Zavalla, Ignacio Bergallo, señor Busto y Sucesión de José Iturraspe, y por el oeste con el río Salado. Lo atravesaba en toda su extensión, de sur a norte, la línea del Ferrocarril de Santa Fe a Reconquista.

Apolinario Cisterna -casado con Manuela Candioti, tía de Rodolfo- adquirió una parte de esa propiedad a Juana y Antonio Alzugaray en el año 1885, la que consistió en 12 cuadras y media de frente por un fondo de 2 leguas (escritura del 26 de febrero de 1863 del escribano Francisco Ramón de Caminos); otra parte por permuta que celebró con Eustaquio Castillo en el año 1887, y por último, declaró Cisterna que, el resto, le corresponde por herencia de su finada madre María del Rosario Barco de Cisterna.

En el momento de la operación, el predio estaba arrendado al mismo Dr. Candioti, desde el 17 de enero de 1902. Por permiso concedido en agosto de 1901, el campo estaba alambrado en toda su extensión, dejando expeditos los caminos existentes de acuerdo con el Código Rural.

En el año 1900 concluyó un largo juicio entablado hacia 1880 por los herederos de Domingo Cullen (h) contra Apolinario Cisterna, debido a la superposición de mensuras en el límite norte del predio. Fallado a favor de los demandantes en primera instancia, llegó un recurso de apelación a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que revocó la sentencia anterior reconociendo como válida la mensura practicada por el agrimensor Ricardo Foster en el año 1865; favoreciendo así lo sostenido por Cisterna, quien detentaba su posesión desde 1863.

Amanece el pueblo

Con la propiedad de tal extensión, el Dr. Rodolfo Candioti elevó al gobierno provincial una propuesta para fundar un pueblo y una colonia, decisión que fuera aprobada por la Dirección de Obras Públicas en una resolución que decía: “Visto la solicitud presentada por Don Rodolfo Candioti, pidiendo la aprobación de la traza del pueblo y Colonia Candioti (situada en el departamento La Capital) de acuerdo con los planos presentados, se le conceden los beneficios de la ley de 6 de setiembre de 1887, exención de impuestos de patente y contribución directa por el término de tres años, comprometiéndose en cambio a ceder los lotes para plaza pública, iglesia, escuela, Juzgado de Paz, lazareto, hospital y cementerio; atento a lo informado por el Departamento de Ingenieros, el dictamen del señor Fiscal de Estado y el texto de la ley de la materia en sus artículos 2 y 3, se resuelve: Aprobar la traza del pueblo y Colonia Candioti ubicado en el departamento La Capital, conforme a los planos presentados y con las obligaciones siguientes: a) Escriturar por la Escribanía de Gobierno a favor de la Provincia, los lotes destinados a plaza, templo, escuela, juzgados, lazareto, hospital y cementerio; b) Hacer constar en los boletos de venta que expida, la condición del plantío de árboles alrededor de los lotes que se destinan a labranza. Declárase acogidas a los beneficios de la ley mencionada las 199 hectáreas 64 metros cuadrados destinadas a pueblo y las 3.296 hectáreas 1.062 centímetros que forman el fondo rural”.

Esta resolución lleva fecha 17 de agosto de 1903 y ese mismo día se dictó un decreto del gobierno aprobando la misma.

Quedó así formado el pueblo Gobernador Candioti, con estación del Ferrocarril Santa Fe, línea de Santa Fe a Reconquista, habilitada al servicio público en el año 1889. Distante 497 kilómetros de Buenos Aires, 195 de Rosario y 27 de Santa Fe. La población de la planta urbana oscilaba en 200 habitantes.

Gobernador Candioti era la cabecera del distrito comunal del mismo nombre, con una superficie de 5.900 hectáreas. Sus límites eran: al norte, el distrito Manuel Gálvez; al sur el distrito Recreo; al este el distrito Arroyo Aguiar y al oeste el departamento Las Colonias (distrito Esperanza).

La Comisión de Fomento fue creada por decreto del gobierno, del 30 de enero de 1911.

Cumpliendo con las disposiciones legales, el fundador hizo donación al Estado provincial de un lote para plaza pública en la manzana N° 37 con 100 metros por cada costado; otro lote para Iglesia de 40 por 50 metros en parte de la manzana N° 35; para escuela un lote en la manzana N° 15, con 50 por 30 metros; para lazareto la mitad norte de la manzana N° 45, con 50 por 100 metros; para hospital la mitad norte de la manzana N° 23, con las mismas dimensiones que la anterior, y para cementerio, la otra mitad de la misma manzana.

La capilla

Uno de los acontecimientos más recordados en el pueblo fue la inauguración de la capilla, el 23 de octubre de 1906, en un acto en el que participaron especialmente invitados por el fundador Dr. Rodolfo M. Candioti y su esposa, Elena Cervera, el entonces gobernador, Dr. Pedro Echagüe y una abultada comitiva.

Los invitados se trasladaron en un tren especial hasta el pueblo, donde fueron recibidos por unas 600 personas, que los acompañaron hasta la nueva capilla. Allí los esperaba el provincial de la Orden de Santo Domingo, padre Tomás Ortega, acompañado por otros religiosos de la Orden.

Concluidos los oficios religiosos, la comitiva y el público se dirigieron a la escuela, donde presenciaron actos de los alumnos y luego se dirigieron al Molino del Dr. Candioti, donde, a modo de despedida, se había preparado un almuerzo campestre que todos disfrutaron antes de emprender el regreso a Santa Fe por el mismo medio ferroviario.

La Orden de Santo Domingo se hizo cargo, en un principio, del servicio religioso de la capilla. El Dr. Rodolfo Candioti se encontraba muy vinculado a esta Orden puesto que se había incorporado el 11 de octubre de 1905 y había sido aceptado en tal carácter por el Consejo de la Comunidad, juntamente con su esposa.

En un acto de generoso desprendimiento, donó a la Orden la capilla que mandara construir a su costa, junto con la casa parroquial y tres manzanas de terreno. Tal donación se formalizó por escritura pública el 5 de marzo de 1909, donde la Comunidad Dominica se comprometía a celebrar misa todos los domingos, los días de Semana Santa y en Navidad.

Candioti, por su parte, debía retribuir este servicio con 1.200 pesos al año, durante una década. Como era necesario realizar permanentemente obras de mantenimiento y conservación de la capilla, el fundador propuso a la Orden reservar 400 pesos a ese fin, descontados de los 1.200 anuales acordados.

Reunido el Consejo de la Orden para tratar esta modificación a lo resuelto anteriormente, fue rechazada por mayoría de votos, insistiendo en mantener la propuesta original. Al no llegarse a un acuerdo en el tema, volvió a reunirse el Consejo primero, y luego el Capítulo Conventual, y en ambos se resolvió, el 21 de agosto de 1909, rechazar la modificación propuesta, devolver al donatario la escritura de donación y desligarse así de todo compromiso ulterior. De esta manera concluyó su ciclo en Gobernador Candioti la Orden de Santo Domingo, a los tres años de haberse hecho cargo.

La colonia no prospera

El fundador, Dr. Rodolfo Candioti, tuvo dificultades en la colocación de lotes para colonia en las 3.000 hectáreas destinadas a ese fin. De manera que el 11 de enero de 1907 presentó una solicitud para que se dejara sin efecto la resolución del 17 de agosto de 1903, en lo que se refería a la colonia -manteniéndola en cuanto al pueblo-, por no haber podido vender fracciones de terreno en la colonia que en adelante se destinaría a la ganadería.

A la vez, ofrecía abonar las cuotas del impuesto de contribución directa que dejó de hacer debido a la exención que le fue acordada por el término de tres años, según los beneficios que determinaba la ley de diciembre de 1887.

Registrada la solicitud de Candioti quedó excluida del plan la fracción ofrecida en colonización, debiendo abonar aquél el impuesto correspondiente a los años 1904, 1905 y 1906, por las hectáreas de la colonia proyectada.

Nacen las instituciones

Mientras tanto, el pueblo, en contraste con la fracasada colonia, avanzaba favorablemente.

Las entidades surgen inmediatamente en el pueblo levantado junto a la estación del Ferrocarril Francés, que unía Santa Fe con Resistencia. Así, en 1904, a pocos meses de la fundación, ya se están dictando clases en la escuela que estaba bajo la dirección de Tolentina Arias, una joven maestra oriunda de la ciudad capital, que con el tiempo se constituyó en una figura representativa de la localidad.

Posteriormente, en 1906 se inauguró la iglesia, donada por el Dr. Candioti, y la comisaría, en tanto que al año siguiente surge la estafeta postal. Este paisaje del pueblo se ve completado el 28 de julio de 1910, y el 31 de marzo de 1911, con la creación del Juzgado de Paz y la Comisión de Fomento que tuvieron a su frente a Miguel Hernández y Marcelino Villamonte, respectivamente.

Al mismo tiempo, comienzan a establecerse comercios, como el almacén de ramos generales de Cristóbal Allignani; farmacia, carnicerías, despachos de bebidas, panadería, herrerías y, con mucha más relevancia, un molino harinero que, fundado por Rodolfo Candioti, abrió sus puertas en 1907.

Hasta 1950 el pueblo creció en base a la agricultura, año en el que el tambo desplaza al maíz, al lino y al trigo. Dos décadas más tarde, en 1972, se radica en la localidad un establecimiento industrial dedicado a la fabricación de fideos y derivados, fuente de trabajo que fue el resultado de la iniciativa de Hugo V. Galletti y que en la actualidad da ocupación a más de 50 empleados del lugar.

Hoy Candioti, una localidad pequeña, de vida tranquila y donde el campo nace junto a las casas del pueblo, se ha convertido en un lugar atractivo para habitantes de la ciudad que buscan aire limpio, contacto con la naturaleza y una vida más plena para la familia.

A nivel de infraestructura este centro urbano cuenta con servicio de agua potable, luz eléctrica, teléfono, ruta pavimentada, escuela y anchas calles de tierra con escaso tránsito y que contrastan con el atosigamiento vial de la ciudad, lo que hace que a 100 años de su fundación, se presente como un lugar elegido por muchos para vivir.

La estancia “El Rosario”

El actual casco de la estancia “El Rosario”, de clásico estilo colonial, fue construido por Apolinario Cisterna a partir de 1867, y luego Rodolfo Candioti completó su planta original con el agregado de las dos torres y las galerías exteriores.

Su denominación, si bien responde a una decisión del primero de colocárselo en homenaje a su madre, María del Rosario Barco, también se asocia con el día de nacimiento del heredero de esta propiedad y a la vez fundador de la localidad: el 7 de octubre, esto es el día de la Virgen del Rosario que, a la par de dar su nombre a la capilla del pueblo, se convirtió en patrona de la comunidad.

Precisamente en la estancia se conserva una réplica de su imagen de la que, si bien se ignora su origen y antigüedad, se supone que pudo ser llevada allí por Apolinario Cisterna cuando tomó posesión del campo alrededor de 1863, o bien por su madre, que la tuvo antes de esa fecha, luego de comprarle esa propiedad a Alzugaray, en 1838.

Al morir Candioti el campo se divide y al casco de la estancia “El Rosario” lo hereda Luis Alberto, de profesión abogado, quien al fallecer en 1988 se lo deja en condominio a sus tres hijos: Luis Alberto, médico; Rodolfo Marcial, abogado y Claudia Elena, profesora.

El gobierno del pueblo

La Comisión de Fomento, hoy denominada Comuna, fue creada el 1° de enero de 1911, pero recién el 1° de febrero del año siguiente comenzó a funcionar, presidida por Marcelino Villamonte, a quien acompañaban como vicepresidente, tesorero y secretario, Cristóbal Allignani, Amadeo Clebot y Jerónimo Mena, respectivamente.

Posteriormente, le sucedieron al frente del Ejecutivo el Dr. Manuel Cervera (1912-1914 y 1914-1916), padre de la historiografía santafesina y autor de “Historia de la ciudad y provincia de Santa Fe”; Cristóbal Allignani (1916-1918); Amadeo Clebot (1918-1922, 1922-1924, 1924-1926, 1926-1928, 1928-1930, 1930-1932, 1932-1934), Miguel Fiorano (1934-1935); Anselmo Zangrandi (1935-1938) y nuevamente Amadeo Clebot desde 1938 a 1942.

En el período que va de 1943 a 1948 se suceden varios interventores hasta que, en este último año, se hace cargo de la presidencia Pablo Chodorge, desde el 11 de abril al 5 de setiembre de 1948, dejando paso a Sergio García que gobernará los destinos de Candioti hasta 1952.

La sucesión continúa con Aldo Bar (1952-1955); Anselmo Zangrandi (1958-1960), que cierra una etapa de varias intervenciones (1955-1958); Enrique Junges (1960-1962), quien, luego de una corta intervención de Juan C. Defaveri, continúa en esa función desde el 12/10/63 hasta el 23/2/73; Héctor Rodríguez (interventor desde el 23/2/73 al 25/5/73); Miguel Mounier (1973-1974); Juan C. Defaveri (1974-1976); Enrique Junges (9/9/76-20/3/81) y José Chiapello (20/3/81-11/12/83) como comisionados comunales; Hugo V. Galletti (1983-1985) y Alberto Flaviani (1985-1991).

Desde el 12 de diciembre de 1991,  la presidencia fue de Edwar Maibel Bar, biznieto de Santiago Bar que operara con la primera máquina trilladora en la zona. La comisión se completa con Alberto Flaviani en el cargo de vicepresidente, en tanto que el de tesorero fue ocupado, sucesivamente, por Abelardo Andorno, Monserrat Pascual y Marta del Ponte, mientras que el secretario es Héctor Rodríguez. También pasaron por la jefatura comunal Alberto Flaviani y, actualmente, Martín Yennerich.

Fuente: Material histórico recatado por  los señores Oscar Paúl y Bernardo Aleman