Basta de calor. No se puede vivir así. Son algunas de las frases que emiten los santafesinos por estas horas. La ciudad parece prenderse fuego y no hay una gota de aire para poder respirar. Todo el calor, más la humedad y la baja presión forman un cóctel fatal.

El Palacio Municipal registró en su estación meteorológica 57° de sensación térmica y es el registro más alto de la metrópolis.