Durante el fin de semana, Puerto Rico quedó sumida en una crisis política que ocasionó la renuncia de dos altos miembros del gobierno y que amenaza la gestión del gobernador Ricardo A. Rosselló, quien se encuentra cada vez más aislado y sin el apoyo de los líderes de su propio partido.

El gobierno de Rosselló se ha visto muy afectado por la publicación de unos mensajes enviados por el gobernador y algunos de sus miembros de gabinete y colaboradores más cercanos en un chat privado de la aplicación de mensajería Telegram. Los mensajes hacían burla tanto de enemigos como de aliados políticos, a menudo con lenguaje obsceno.

El sábado, el gobernador intentó contener las consecuencias del escándalo al anunciar la salida de su principal oficial financiero y del secretario de Estado debido a su participación en el chat. Pero las renuncias fueron insuficientes para calmar el furor generalizado en la isla debido a la publicación de las 889 páginas de mensajes de Telegram que fueron divulgadas por el Centro de Periodismo Investigativo de Puerto Rico.

En las afueras de La Fortaleza, la residencia oficial del gobernador en San Juan, se reunieron manifestantes la noche del sábado para exigir la renuncia de Rosselló, a menos de 18 meses del fin de su mandato.

“Ricky, ¡renuncia!”, cantaban.

El domingo, Rosselló acudió al servicio religioso de una iglesia evangélica en Carolina, Puerto Rico, y dijo que buscaba perdón.

Los mensajes del chat privado, que los puertorriqueños llamaron #TelegramGate y #RickyLeaks, desataron numerosas críticas contra el gobierno de Rosselló, cuya gestión ya era controversial incluso antes de que el huracán María azotara la isla en 2017.

El Centro de Periodismo Investigativo publicó todo el chat filtrado, que cubría desde fines de 2018 hasta enero e incluía a Rosselló y a otras 11 personas de su círculo político. El conjunto de mensajes mostró que el gobernador y sus colaboradores y ex colaboradores también se burlaron de muchas otras personalidades, como algunos líderes del Partido Nuevo Progresista y la estrella boricua Ricky Martin.

El presidente del senado de Puerto Rico y el líder de la mayoría del congreso, ambos miembros del partido de Rosselló y también blanco de las burlas en el chat, dijeron haber perdido la confianza en el gobernador. Lo mismo dijo el cantante y actor Ricky Martin. El artista de trap Bad Bunny instó a los puertorriqueños a tomar las calles.