El Papa Francisco llegó ayer a Cracovia, Polonia para celebrar la Jornada Mundial de la Juventud. Unas 200 mil personas lo recibieron con una verdadera fiesta en la tierra del querido y recordado Karol Wojtyła, Papa Juan Pablo II.

Si bien el marco de la visita es bastante complicado por los atentados perpretrados en el mundo en los últimos días, esta vez, la información es verdaderamente simpática.

Dicen que a “Pancho” le gustó tanto Polonia que señó un terrenito!