Marcelo Bielsa, el loco, el DT del Leeds, mostró al mundo que todavía es posible luchar por el fair play en un sistema que cada vez se vuelve más mezquino.

El equipo rival, Aston Villa, había estallado de bronca porque le facturaron un gol al Leeds mientras el rival estaba caído y Bielsa, fiel a su estilo, ordenó a los suyos que se dejaran hacer un gol por pura honestidad.

Cuando el juego terminó, Bielsa declaró que no se dejaron hacer un gol, se lo devolvieron.