Las ganas de juntarse a comer un asado o a compartir una cena permanecen inalterables, pero la cuarentena obligatoria por la pandemia del coronavirus sigue intacta y por el momento hay cosas que no se pueden llevar a cabo, como esta. Igualmente, cada tanto algunos rompen la prohibición y cuando son descubiertos todo termina mal. Como sucedió en Timbúes, donde cuatro rosarinos fueron a cosechar y después de la labor se reunieron para compartir una comida y beber a discreción con música de fondo. Hasta que llegó la policía, alertada por un llamado anónimo, y todos terminaron en la comisaría.

De acuerdo a lo que trascendió de la denuncia realizada en la comisaría 9ª de Timbúes, cuatros hombres de Rosario fueron detenidos por no contar con el correspondiente permiso de circulación y, a la vez, juntarse para comer. Todos habían viajado a la vecina localidad con el fin de trabajar en la cosecha en un campo del lugar y después de la intensa labor decidieron cerrar la jornada con una comida. Durante el operativo las autoridades secuestraron dos vehículos en los que se trasladaban.
Todo el procedimiento se llevó a cabo después de que un llamado anónimo alertara a los agentes acerca de un grupo de personas que rompió la cuarentena impuesta por la pandemia del coronavirus y se reunió para beber y escuchar música en una vivienda de esa localidad, hasta que llegaron los agentes para ponerle fin a la noche de alegría.

El propietario de la casa, de 33 años y rosarino, contó que viajó a Timbúes para tirar productos en su campo y que fue acompañado de amigos para llevar a cabo esa labor. En tanto, los restantes tres acompañantes, también de Rosario, no contaban con el permiso de circulación por lo tanto rompieron la cuarentena. Por tal motivo se les secuestró los dos rodados en los que se movilizaban.

Tras un día de trabajo, los cuatro rosarinos quisieron cerrar el día con una comida compartida a cuarenta kilómetros de Rosario pensando que nada podía suceder, pero en razón de la cuarentena por la pandemia llegó la policía y terminaron la noche de la manera menos pensada para ellos: presos.

Fuente: LaCapital