Carlos García, el gasista que manipuló el regulador minutos antes de la explosión que causó 22 muertes en Rosario, fue condenado este martes a cuatro años de prisión al ser hallado culpable de “estrago culposo”.

Los otros diez imputados fueron absueltos por el tribunal integrado por los jueces Marcela Canavesio, Carlos Leiva y Rodolfo Zvala.

Seis años después de la mayor tragedia de Rosario, la explosión de un edificio por una pérdida de gas que provocó la muerte de 22 personas, la Justicia cerrará esta tarde un largo proceso por el que once personas llegaron a ser juzgadas por su participación en el hecho. Tres gasistas, tres integrantes de la administradora de la propiedad ubicada en Salta 2141 y cinco empleados de la empresa Litoral Gas, fueron imputados por el delito de estrago culposo agravado.