Atienden las cantinas de escuelas primarias y secundarias pero con pocos productos permitidos, nada de alimentos perecederos. Y aunque la presencialidad volvió, estas familias se encuentran muy complicadas por la falta de trabajo.

“Algunos todavía no pueden volver”, señaló la comerciante Viviana, representante del sector dentro de UKRA (Unión de Kiosqueros de la República Argentina)

En Condenados al éxito, Viviana relató el difícil momento que atraviesan signados por las limitaciones y el temor de que todo vuelva a restringirse como en 2020.