Despedían a ocho campesinos asesinados por las fuerzas de seguridad que derrocaron a Evo Morales. Dejaron los ataúdes y escaparon para evitar ser dañados por los gases lacrimógenos.
Decenas de miles de indígenas y campesinos bajaron desde El Alto hasta el centro militarizado de La Paz y fueron reprimidos con gases lacrimógenos en lo que denominaron la marcha de los féretros en las que homenajeaban a los ocho muertos por la represión del martes pasado.

La Defensoría de Pueblo informó por la mañana que los ocho manifestantes que murieron esta semana tratando de mantener el bloqueo alrededor de la planta de hidrocarburos de Senkata, en El Alto, recibieron disparos de armas de fuego.

Como sucede todos los días que indígenas y campesinos simpatizantes de Morales y opuestos a Áñez inundan el centro de La Paz o bloquean una avenida o instalación estratégica, fueron reprimidos por militares y policías.

El canal de televisión Russia Today mostró cómo los uniformados lanzaron gases lacrimógenos al centro de la multitud, inclusive entre aquellas personas que habían bajado los féretros de las camionetas y los llevaban a mano para ponerlos a resguardo.

Entre gritos y corridas en la plaza mayor de San Francisco, los manifestantes volvieron a gritar una de sus principales consignas de los últimos días: “¿Dónde está la prensa?”.