El gobierno oficializó el aumento de las empresas de medicina prepaga a través de la Resolución 262/2018 publicada en el Boletín Oficial. Se trata de un incremento del 8,5% a partir del mes de diciembre.

“Las Entidades de Medicina Prepaga deberán extremar los recaudos necesarios para notificar de manera fehaciente a los usuarios, a fin de que aquellos tengan cabal información de dichos aumentos”, detalla la normativa firmada por el secretario de Salud Adolfo Luis Rubinstein, que representa el quinto incremento en el año.

Se trata del último aumento del año. Los anteriores fueron del 4% en febrero; 7,5% en junio, 7,5% en agosto y 8% en octubre.

El pasado 19 de octubre, el director comercial de Galeno, Juan Funes, le anticipó a este medio que estaba autorizado ya el aumento, pero alertó que ese porcentaje no es suficiente para cubrir los costos médicos inflacionarios.

“El pedido está hecho, hay un desvío que pude rondar en el orden del 20%, que es constante. Teóricamente a partir de diciembre hay un nuevo aumento del 8,5%”, comentó. Consultado sobre si lo consideraban “suficiente”, respondió: “No, no llega a cubrir. Nos permite estar mejor parados para el año que viene, pero aun así, no alcanza. La inflación médica, más la inflación (oficial) y el deslizamiento cambiario, que fue un impacto del 100% en los componentes importados de alto costo, como prótesis o descartables. Es difícil sostener una prestación de primer nivel y del primer mundo con una cuota tan regulada”.

Las empresas de medicina Prepaga tienen unos 6.200.000 afiliados, de los cuales sólo 1.200.000 son voluntarios, es decir, contrataron el servicio por su cuenta.

Del resto, el grueso deriva sus aportes de la Seguridad Social a la prepaga a través de las obras sociales y los afiliados deben pagar, en caso de corresponder, la diferencia con relación al monto del plan privado.

Como el salario sigue cayendo en términos reales, se acrecienta el pago diferencial, por lo que cada vez más trabajadores se pasan a obras sociales sindicales para no tener que pagar.

El universo de afiliados voluntarios también viene cayendo fuertemente: en 2003 eran 3.000.000 de personas las que contrataban el servicio por su cuente, hoy sólo 1.200.000.