A esa hora había unas 500 personas y el número crecía. Se veían además algunas banderas argentinas y carteles con reclamos, no sólo por la crisis cambiaria sino también por los reiterados tarifazos y los atrasos en recomposiciones salariales.

Había otros puntos de concentración en las zonas norte (Génova y Alberdi), sur (San Martín y Seguí) y oeste (Avellaneda y Mendoza). También se escuchaban expresiones espontáneas de vecinos en edificios y bocinazos en las calles.

Los cacerolazos fueron promocionados a través de redes sociales y grupos de Whatsapp desde el mediodía, cuando reinaba el desconcierto social –en muchos casos temor– luego de que la cotización del dólar superara los 41 pesos, seis más que la jornada anterior a pesar de las serias medidas tomadas por el gobierno para controlar la corrida cambiaria.mce-type=”bookmark” style=”display: inline-block; width: 0px;