El jurado popular decidió que Lino Villar Cataldo, el médico de 65 años que mató de cuatro tiros a Ricardo Krabler, de 24, para que no le robara el auto, es no culpable de homicidio.

El resultado de la deliberación avaló, así, el pedido de la defensa, que había argumentado que el médico había actuado en legítima defensa.

Por la mañana, durante la etapa de veredictos, la querella había reclamado que el médico fuera condenado por homicidio, mientras que la fiscalía consideró que debía ser declarado culpable de homicidio en exceso de legítima defensa. La defensa, por su parte, había reclamado la absolución.

Ayer, en el debate oral, Villar Cataldo dijo que disparó porque vio “de cerca de la muerte”, y que “jamás” pretendió “matar a nadie”. “Efectué disparos porque sentí que en ese momento me mataban, hubo amenaza verbal en todo momento, ‘te voy a matar hijo de puta’, y me apuntaba con ese pistolón que asusta a cualquiera”, aseguró el absuelto en referencia al hecho por el cual terminó libre. Si tenía una pistola calibre 9 milímetros que registró “en forma legal”, era porque lo habían “asaltado en siete ocasiones”, dos de ellas en su casa bajo la modalidad de “entradera”, aseguró ante el tribunal. Aunque el arma “siempre estaba guardada en un cajón” de su consultorio, añadió, justo esa “fatídica noche” estaba en un cantero cercano a la entrada de su casa, de donde la tomó para disparar cuando Krabler intentó robar su auto.

El episodio que llevó a Villar Catalado al banquillo de los acusados ocurrió el 26 de  agosto de 2016 en Loma Hermosa.