Un potente terremoto de magnitud 6 en la escala de Richter sacudió durante la madrugada de este miércoles el centro de Italia y ha provocado al menos 38 muertos. No hay argentinos entre las víctimas.

Además, se registraron decenas de heridos y grandes daños en las localidades de Amatrice y Accumoli, en la región del Lacio.

Aún hay decenas de personas atrapadas bajo los escombros.

En un primer balance oficial, la responsable de emergencias de Protección Civil ha dicho que 28 de las víctimas han muerto entre Amatrice y Accumoli y otras diez en la zona de Arquata del Tronto. “En estos momentos hay 38 víctimas confirmadas”, ha informado Immacolata Postiglione en declaraciones a la prensa en Roma. A estos hay que sumar, ha añadido, “decenas” de desaparecidos, “pero ofrecer una cifra precisa es muy difícil”

Las autoridades informaron que una familia de cuatro personas, con dos niños, se encuentra bajo los escombros de un edificio derruido y se cuenta también otro desaparecido.

 Imagen cedida por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) donde se ve el epicentro de un terremoto de magnitud 6.2 que ha golpeado el centro de Italia.

En Arquata del Tronto al menos un centenar de personas permanecen desaparecidas, según Reuters.

También en Amatrice (Rieti), se han producido derrumbes “graves”. “Tres cuartas partes del pueblo han desaparecido

“Hay voces bajo los escombros, tenemos que salvar a esa gente”, dijo un alcalde.

Según Reuters, el hospital de la localidad ha resultado gravemente afectado y los pacientes han sido trasladados a la calle por su seguridad.

Protección Civil ha confirmado que se han producido derrumbes parciales en otras tres provincias de la Región de Marcas: Ascoli Piceno, Fermo e Macerata. Las autoridades italianas también ha detallado que las ciudad de Norcia, en la provincia de Perugia, ha sufrido graves daños en diversos edificios.

Las localidades más afectadas son zonas poco habitadas. Accumoli tiene unos 700 habitantes, Amatrice cuenta con unos 2.000 y Norcia unos 4.000.

El seísmo se ha sentido en todo el centro de Italia, particularmente en Roma, donde numerosos edificios han temblado durante cerca de 20 segundos.