Casi un millar de personas han sido tratadas por problemas respiratorios en el hospital de la ciudad iraquí de Qayara, en el sur de Mosul, debido a la fuga de gases tóxicos de una planta de azufre que los terroristas del EI quemaron esta sábado.

No hay víctimas mortales entre los afectados, según informan fuentes hospitalarias.

A la mayoría de los afectados, entre los que figuran tanto policías y soldados como niños y adultos civiles, les suministraron oxígeno y les pidieron que evitaran las áreas con alta concentración de azufre.

El hospital de Qayara “se ha quedado casi sin oxígeno después de tratar a todos los pacientes”, según el director del hospital, Abdul Salam Jabbouri.

La mañana del viernes se registraron los primeros casos de problemas respiratorios entre civiles iraquíes.

Residentes locales y militares estadounidenses aseguran que los terroristas del EI quemaron la planta de forma intencionada para repeler la ofensiva de las fuerzas gubernamentales iraquíes destinada a expulsarlos de los territorios de Mosul, su baluarte principal en Irak.

Inhalar dióxido de azufre afecta a los pulmones y causa dificultades graves en el sistema respiratorio, según la Agencia para el Registro de Sustancias Tóxicas y Enfermedades (ATSDR, por sus siglas en inglés).

Fuente: Rt